Ministro de Trabajo responde a LPG y defiende su ramo: «los únicos que nos demandan a nivel internacional son los poderes oscuros: ANEP y actores genuflexos a ellos»

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El gobierno salvadoreño comparecer ante la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT.

EL SALVADOR.- El ministro de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, increpó contra una publicación de La Prensa Gráfica (LPG) aseverando que a El Salvador «los únicos» que lo demandan a nivel internacional «son los poderes oscuros» que en el pasado gobernaron el país «simulando» ser gremial empresarial.

En concreto, LPG informó que «en el marco de la reunión anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el gobierno salvadoreño de nuevo tendrá que comparecer ante la Comisión de Aplicación de Normas del organismo para responder a denuncias de presuntas violaciones a la libertad sindical»

No obstante, Castro defendió su ramo y aseguró que «el único que reclama y demanda al Estado solo es la ANEP (Asociación Nacional de la Empresa Privada) y algunos actores genuflexos (que se encuentra de rodillas) a ellos».

Por el contrario, el titular de Trabajo afirmó que los otros sectores que representan el ramo productivo de El Salvador, «con ellos seguimos trabajando en conjunto, al igual que con la gran mayoría del movimiento sindical que no pelea por los caprichos y privilegios de la ANEP», dijo Castro, agregando que esa asociación «fue la plataforma política de ARENA y la mejor prueba es que Saca fue presidente y luego presidente de la República», señaló 

En ese sentido, Castro indicó que los empresarios no solo siguen produciendo, sino «incrementando» sus inversiones en en el país. En el caso de los sindicatos, «en su enorme mayoría también seguimos trabajando en la reconstrucción de un nuevo país», enfatizó. 

«Nosotros trabajaremos junto a empresarios y trabajadores de forma tripartita, pero no con actores políticos, que su única agenda es eminentemente partidaria», acotó. 

Por lo anterior, Castro dejó claro que «nos defenderemos en todos los escenarios y también estamos obligados a decirle al mundo lo que antes pasaba en El Salvador».