El tribunal determinó que favoreció a empresas a cambio de pagos en efectivo y otros beneficios. Vizcarra afirmó que la sentencia es una “venganza” del Congreso y no justicia.
PERÚ.- El expresidente de Perú, Martín Vizcarra (2018-2020), fue condenado este miércoles a 14 años de prisión efectiva por el delito de cohecho pasivo propio, tras comprobarse que recibió más de 2,3 millones de soles (unos 700.000 dólares) en sobornos cuando se desempeñó como gobernador regional de Moquegua entre 2011 y 2014.
La resolución fue emitida por el Cuarto Juzgado Penal Colegiado Nacional, presidido por la jueza Fernanda Ayasta, quien declaró probado que Vizcarra solicitó y recibió un millón de soles de la empresa Obrainsa para adjudicar el proyecto de irrigación Lomas de Ilo en 2013. Además, el tribunal estableció que recibió otros 1,3 millones de soles de la compañía ICCGSA por el proyecto de mejoramiento del Hospital de Moquegua.
Actos ilícitos y pruebas clave
Según la sentencia, Vizcarra aprovechó su cargo para favorecer a estas empresas “a cambio de dinero”. Testimonios de colaboradores y testigos, entre ellos el exgerente general de Obrainsa, Elard Tejeda, detallaron que los pagos se realizaron en partes, incluyendo el alquiler de una avioneta valorado en 400.000 soles, considerado parte del soborno.
En el caso de ICCGSA, la sala señaló que se emplearon contratos ficticios para movilizar más de un millón de soles, entregados en efectivo al exgobernante a través del exministro José Manuel Hernández, incluso cuando Vizcarra ya ocupaba la Presidencia de la República.
Inhabilitación y multa
Además de la pena de prisión, el tribunal dictó 9 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y una multa de 94.900 soles (28.100 dólares). Aunque la Fiscalía solicitaba 15 años de cárcel, la sala consideró como atenuante que el exmandatario no tenía antecedentes penales.
La respuesta de Vizcarra
Minutos después de escuchar la sentencia, Vizcarra publicó un mensaje en su cuenta de X, denunciando que la condena responde a una “venganza” del “pacto mafioso” que, según él, domina el Congreso peruano. Sostuvo que su destitución en 2020 y su situación judicial se deben a represalias por haber cerrado el Parlamento en 2019.
“No es justicia, es venganza. Pero no me van a doblegar. La respuesta está en las urnas”, escribió, pidiendo apoyo para su hermano Mario Vizcarra, quien competirá como candidato presidencial en 2026.
El exgobernante, que figura entre los favoritos en las encuestas para las próximas elecciones, afirmó: “Me han vacado. Me han inhabilitado. Me han sacado de mi partido. Y ahora me meten a la cárcel. ¿Tanto miedo tienen a Vizcarra?”.
Tras la sentencia, se ordenó su detención inmediata.
CON INFORMACIÓN DE EFE



