¿Cuál es el estilo de vida de los “superagers”?

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Ancianos de 80 años tienen una memoria comparable a la de individuos 30 años menores.

ARGENTINA.- La memoria y otras habilidades cognitivas suelen deteriorarse con el paso del tiempo. No obstante, hay personas, conocidas como “superagers” o “superancianos”, que mantienen una memoria comparable a la de individuos 30 años menores, a pesar de su edad avanzada.

El neurólogo y director médico de Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), Alejandro Andersson, dijo Infobae el envejecimiento depende de la genética y del estilo de vida. “Lo que yo puedo contar desde mi experiencia personal es que conocí a dos mujeres, una de 105 y la otra de 108 años, quienes compartían una serie de características comunes. Eran muy lúcidas, con mucha información, con recuerdos que contaban al detalle, se mantenían activas físicamente, tenían una visión positiva de la vida, les gustaba aprender algo nuevo todos los días, les gustaba mucho la actividad social, y particularmente a la de 105 años le encantaba hacer reuniones en su casa y me contaba que cocinaba y hasta baldeaba el patio”.

El doctor Andersson agregó que estos hábitos podrían tener una base biológica porque «el “superpoder” que tienen estas personas tan lúcidas tiene que ver con una estructura biológica, neurológica, cerebral distinta, donde hay unas neuronas grandes, “extralarge”, que les permiten ser lo que son. Poseen un grupo de neuronas más grandes que las normales, en una estructura del cerebro que está involucrada en la preservación de la memoria, la capa 2 de los hipocampos de la corteza entorrinal y esto está muy relacionado con la reserva cognitiva. La presencia de estas “superneuronas” en este lugar no la tienen las personas de la misma edad que padecen deterioro cognitivo, ni tampoco los de 60 y 65 años que empiezan a presentar trastornos de la memoria”, describió.

El estilo de vida de los superancianos
Si tomamos como referencia los dos estudios mencionados, el de la Universidad de Northwestern y el de la Universidad Politécnica de Madrid, estas son las actividades que realizan:

  1. Se mantienen activos físicamente. La actividad física hace que el cuerpo consuma más oxígeno, lo que beneficia su funcionamiento. El ejercicio mejora el corazón y los ejercicios de fortalecimiento muscular disminuyen específicamente el riesgo de caídas. El ejercicio regular también contribuye a mantener un peso saludable. Las personas con un índice de masa corporal (IMC) mayor a 30 tienen tres veces más riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer, según el estudio de Northwestern. La velocidad de movimiento es una de las característica que el estudio español halló en los superancianos, al indicar una mayor agilidad y actividad física, lo que podría beneficiar su salud cerebral y su cognición.
  2. Desafían su cerebro. Ejercitan su cerebro. La actividad mental puede ser tan beneficiosa como la física. Sudoku, leer o hacer un curso que suponga un reto ayudarán a activar y hacer “funcionar” al cerebro de formas diferentes.

El estudio de la Politécnica de Madrid encontró también que entre los superancianos estudiados muchos habían recibido instrucción en música, sea formal o informal

  1. Tienen menores niveles de ansiedad y depresión. El estudio estadounidense indicó que, actividades como ir a ver a familiares y amigos, participar de forma voluntaria en alguna organización y asistir a diferentes eventos se relacionan con una mejor función cognitiva. Y, al contrario, una baja participación social en edades avanzadas conlleva un mayor riesgo de demencia. Estos hechos confirman la idea de que el ambiente es un factor clave de nuestro envejecimiento.

Los superancianos, halló el análisis español, tienen una mejor salud mental, con menos ansiedad y depresión, que son factores de riesgo y síntomas de la demencia. En las pruebas clínicas para medir los niveles de ansiedad y depresión, los superagers obtuvieron puntuaciones más bajas. Investigaciones anteriores sugieren que la depresión y la ansiedad pueden afectar el rendimiento en las pruebas de memoria en personas de todas las edades, y son factores de riesgo para el desarrollo de demencia.