La hora cero

Comparte en redes

Son los salvadoreños los que eligieron a sus gobernantes locales en elecciones libres y democráticas.

Por Ernesto Sanabria, secretario de Prensa de la Presidencia.

EL SALVADOR.- El 1.º de mayo próximo se pone a cero el reloj de los alcaldes en los 44 municipios, en la nueva recomposición territorial. Llega el momento de cambiar muchas historias de pésimas administraciones locales. Y es que, en el tiempo, han sido pocos los jefes municipales que han sobresalido por su trabajo en beneficio de la población.

Son los salvadoreños los que eligieron a sus gobernantes locales en elecciones libres y democráticas. Ellos votaron convencidos de haber escogido los mejores perfiles para que realmente resuelvan sus problemas, hagan buen uso de sus impuestos y generen desarrollo social y económico. 

Los equipos de trabajo deben estar bien organizados, con personas que escuchen a los ciudadanos, que tengan visión estratégica de corto, mediano y largo plazo, que coloquen voluntad, inteligencia, motivación, tenacidad y creatividad en las actividades que emprendan. Que resuelvan los problemas utilizando bien los recursos municipales. 

Para eso, no deben equivocarse en los nombramientos de jefes de distritos, deben elegir personas competentes y capaces, porque, al final, el pueblo premiará o les pasará factura a los alcaldes. 

Qué mejor ejemplo a seguir que el del presidente Nayib Bukele, que como alcalde de un municipio pequeño, Nuevo Cuscatlán, logró grandes cosas para sus habitantes y lo posicionó positivamente en el mapa nacional. Los salvadoreños miraron hacia el nuevo político valiente, visionario y estratégico, un verdadero líder preocupado por resolver los problemas de la gente. 

Luego, con su administración exitosa también en la alcaldía de San Salvador, demostró con notas de excelencia cómo deben trabajar los alcaldes haciendo buen uso de los recursos municipales, con el conocimiento pleno de las prioridades de la gente. 

Es la gente quien lo eligió su presidente en 2019 por su trabajo y tenacidad para superar montañas de obstáculos de todo tipo. El pueblo sabe de lo que hablo. Por eso decidió romper el bipartidismo de tres décadas y darle la oportunidad a su líder. 

Son más de 2.7 millones de salvadoreños que le dieron la reelección, una votación histórica, porque demostró que puede resolver los problemas de El Salvador, incluso los más desafiantes y aterradores, como el de las maras y pandillas, como el de la pandemia de la COVID-19 que doblegó los sistemas de salud y económicos del mundo. 

Es por eso que Nayib tiene toda la solvencia moral para recalcar a sus funcionarios la obligación de hacer bien su trabajo por la sociedad, tal como lo hizo en su última reunión en Casa Presidencial antes de iniciar su período de licencia y buscar el segundo mandato. 

Nayib tiene toda la solvencia moral para recriminar a los alcaldes que le fallaron al pueblo y perdieron las elecciones, y a solicitar a los ganadores que cumplan en cada municipio, tal como lo hizo el 4 de marzo pasado. 

¡Qué gesto de gobernante visionario el abrazar también a los partidos políticos aliados para trabajar de la mano por el bien del país! 

Ha dejado en firme que su Gobierno respaldará a todos los jefes edilicios que realmente luchen por el bienestar de sus comunidades, sus cantones y sus distritos y que hagan buen uso de los impuestos del pueblo. GANA, PCN y PDC han aceptado el reto y públicamente se han declarado aliados del presidente Bukele. Enhorabuena. 

Las expectativas crecen, cuando la nueva forma de gobernar en los municipios está por iniciar. Que la sabiduría de Dios acompañe a todos los alcaldes en estos tres años y que el país los premie al final del período.