La casa donde Hugo Osorio enterró los cuerpos de sus víctimas pasa a manos del Estado


La Fiscalía General de la República presentó los suficientes elementos probatorios para expropiar la casa Osorio.

EL SALVADOR. – La Fiscalía General de la República (FGR) informó a través de sus redes sociales, que la casa de Hugo Osorio, mejor conocido como «el asesino de Chalchuapa» pasará a ser administrada por el Estado salvadoreño. Según lo informado, la decisión fue tomada gracias a las pruebas presentadas por la FGR.

En el patio de Osorio, fueron localizados los restos de alrededor 12 personas, los cuales fueron desenterrados, en mayo de 2021. Las investigaciones que hasta el día de hoy pesan sobre el expolicía Osorio, mantienen que es responsable de más de 40 asesinatos. En esos homicidios a sangre fría resaltan el de una madre y su hija, por el cual ya hubo una condena de 70 años de prisión sobre el imputado.

Según reportes policiales, Osorio asesinó primero a la madre y luego, con un tubo de hierro, arremetió contra la hija de su primera víctima hasta asesinarla. Este crimen, alertó a la Policía Nacional Civil (PNC), y fue un efecto dominó que desató el hallazgo de un asesino serial, que una vez vistió el uniforme policial.

De los 13 cuerpos encontrados en la vivienda que ahora, es administrada por el Estado, nueve de los 13 cuerpos son mujeres, entre ellos, una niña de entre seis a siete años de edad y un niño de la misma edad. Los archivos señalan que al momento de que la PNC ingresó a la vivienda del exelemento policial, este intentó cortarse las venas para suicidarse, pero fue detenido a tiempo para que pague por sus crímenes.

LA CASA DEL HORROR

La noticia acerca de que ahora la vivienda, en donde sucedieron todos esos hechos ha pasado a manos del Estado, ha despertado la memoria, el miedo y el asombro de los salvadoreños, ya que algunos usuarios en redes sociales señalan que es mejor dejar el terreno en paz, por la historia turbia que lo acompaña. Otros, exclaman que no visitarían el lugar, ni mucho menos vivirían en ella. Lo cierto es que la noticia dada por la FGR ha sido un balde de agua fría, despertando la memoria sobre un exelemento policial, que le falló al mayor juramento de la institución: «Servir y proteger ante todo».