Hallan muertos a 20 presuntos migrantes haitianos en un bote en el norte de Brasil

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Se cree que (las víctimas) murieron de hambre y deshidratación, pero es necesario realizar más análisis. La investigación sigue su curso

BRASIL.- Veinte cadáveres, al parecer de migrantes haitianos, fueron hallados en un bote a la deriva frente a la costa norte de Brasil, en avanzado estado de descomposición y con signos de deshidratación y hambre, informó este sábado la policía.

Pescadores alertaron a las autoridades tras encontrar la embarcación cerca de la ciudad de Braganca, en el estado de Pará, dijo a la AFP un portavoz de la policía federal.

«Según la policía civil y los forenses, había 20 cadáveres. El delegado de la policía federal en Braganca, Alexandre Calvinho, dijo que se creía que eran refugiados haitianos», añadió la institución policial en un comunicado.

«Sin embargo, es necesario seguir investigando para confirmar la causa de la muerte y la identidad de las víctimas», completó el organismo.

Los expertos forenses también tendrán que confirmar el número exacto de víctimas, añadió.

Equipos de emergencia están remolcando el barco hasta un pueblo llamado Vila Tamatateua, donde los investigadores tienen previsto retirar los cadáveres.

«Se cree que (las víctimas) murieron de hambre y deshidratación, pero es necesario realizar más análisis. La investigación sigue su curso», precisó la policía.

La fiscalía federal indicó en un comunicado que había abierto investigaciones penales y civiles sobre el caso.

Éxodo haitiano

Los medios de comunicación locales informaron que los pescadores encontraron la pequeña embarcación frente a la costa del océano Atlántico, entre las localidades de Braganca y Quatipuru.

El lugar está ubicado a unos 3,500 kilómetros de Haití.

El sitio de noticias G1 publicó un video atribuido a uno de los pescadores donde se ve un bote de madera con pintura azul descolorida flotando en aguas poco profundas.

«Son muchos cadáveres», se oye decir a un hombre en la grabación.

Haití, con una población de unos 11.6 millones de habitantes, sufre desde hace semanas una explosión de violencia a manos de pandillas avivada por una larga crisis humanitaria y de seguridad.

Desde febrero, poderosas bandas se han unido para una ofensiva coordinada en todo el país, atacando comisarías, prisiones y el aeropuerto, lo que provocó la dimisión del primer ministro Ariel Henry.

Un esperado consejo presidencial de transición encargado de llenar el vacío institucional en ese empobrecido país caribeño quedó finalmente instalado el viernes.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU declaró este mes que la situación está provocando un éxodo del país.

Unos 13,000 migrantes haitianos fueron devueltos a la fuerza a su país por los países vecinos en marzo, según la OIM.

«Para la mayoría de los haitianos, la perspectiva de la migración regular sigue siendo un obstáculo insuperable, por lo que la migración irregular es su única esperanza», indicó la organización.

Brasil, la mayor economía de América Latina, se ha convertido en los últimos años en un destino frecuente para los haitianos.

La agencia de la ONU para los refugiados calculó el año pasado que había unos 161.000 haitianos viviendo en Brasil.