Los dueños de mascotas no están exentos de riesgos.
ESTADOS UNIDOS.- El alimento para mascotas no solo representa un peligro para los animales, sino también para los seres humanos. Diversos estudios han revelado que los alimentos para mascotas pueden estar contaminados con bacterias peligrosas como Escherichia coli (E. coli), salmonela, listeria e incluso el virus H5N1 de la gripe aviar, conocido por su alta mortalidad.
En particular, las mascotas alimentadas con dietas crudas corren el riesgo de contraer infecciones parasitarias, tales como Toxoplasma gondii —una de las principales causas de muerte por enfermedades transmitidas por alimentos en los Estados Unidos— o Echinococcus granulosus, un parásito que puede ocasionar problemas gastrointestinales graves e incluso la muerte si llega a transmitirse a los humanos.
Falsa sensación de seguridad en métodos de conservación
Aunque algunos alimentos crudos comerciales están congelados, liofilizados o deshidratados, esto puede dar una falsa sensación de seguridad en cuanto a su inocuidad, advierte Aimee Simpson, directora médica del Hospital de Gatos VCA en Filadelfia (EE.UU.). “Es crucial tener en cuenta que estos métodos no son efectivos ni fiables para eliminar completamente las bacterias o virus”, agrega la especialista.
Silvia Carnaccini, patóloga veterinaria de la Universidad Estatal de Iowa, también señala que los gatos y perros pueden verse afectados si consumen aves silvestres infectadas, beben leche no pasteurizada de vacas enfermas o consumen carne de aves mal cocida o cruda.
Dietas crudas: Sin respaldo científico
Antonio Varcasia, científico de la Universidad de Sassari (Italia), destaca que los supuestos beneficios de las dietas crudas no están respaldados por evidencia científica sólida. Además, advierte que las dietas mal equilibradas pueden provocar déficits nutricionales, como exceso de proteína o falta de fibra, lo que puede afectar la salud a largo plazo de las mascotas.
Riesgos para los dueños de mascotas
Los dueños de mascotas no están exentos de riesgos. Las infecciones pueden ser transmitidas al manipular el alimento para animales, a través del contacto con la saliva de las mascotas o la contaminación de espacios compartidos. Incluso, el contacto con los recipientes de comida de las mascotas puede ser un factor de riesgo, especialmente si luego se manipulan alimentos humanos sin haberse lavado las manos adecuadamente.
Recomendaciones para reducir el riesgo de contagio
Higiene personal: Lavarse bien las manos después de manipular alimentos para mascotas es crucial para prevenir enfermedades.
Cocción adecuada: Cocinar bien la carne antes de dársela a las mascotas.
Evitar carne cruda: Se recomienda evitar alimentos a base de carne cruda, ya que podrían estar contaminados.
Limpieza: Limpiar los recipientes de comida de las mascotas con agua caliente y jabón regularmente.
Separación de alimentos: Guardar los productos para animales separados de la comida humana.
Alertas de retirada: Mantenerse informado sobre las alertas de retirada de productos del mercado emitidas por las autoridades sanitarias.
Además, se recomienda mantener a las mascotas dentro del hogar para evitar el contacto con aves silvestres. Para los felinos, es importante ofrecer productos lácteos solo si están pasteurizados o bien cocidos. Si una mascota presenta síntomas como fiebre, temblores, secreción nasal intensa o dificultad para respirar, es fundamental consultar a un veterinario de inmediato.
Precauciones especiales para grupos vulnerables
Niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados deben ser especialmente cautelosos, ya que son más propensos a las infecciones transmitidas por alimentos. Las precauciones adecuadas pueden reducir significativamente los riesgos tanto para los animales como para sus dueños.



