El ministro Castro ratificó que el Código de Trabajo se aplicará indistintamente, «sea quien sea», aunque tenga «sus costos»

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Castro recordó que sus antecesores exministros de Trabajo, tanto de ARENA como del FMLN, «no tuvieron la valentía ni el coraje de hacerlo».

EL SALVADOR.- El ministro de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, afirmó que el «imperio» de la Ley es la regla general de un funcionario público, por lo que, ha dejado claro que él aplicará el Código de Trabajo a todo aquel que no cumpla con lo establecido y viole los derechos de los trabajadores salvadoreños, a fin de salvaguardar a los mismos.

Sin embargo, «aplicarla sin excepción, tiene sus costos», afirmó Castro, indicando que algunos «personajes hacen acciones y buscan afectarlo de una u otra manera».

No obstante, este 15 de marzo, el ministro Castro ratificó que seguirá aplicando el Código de Trabajo a quienes lo incumplan: «La Ley se aplicará indistintamente, sea quién sea, y si no quieren que se les aplique, entonces hagan las cosas bien y no incumplan la normativa en materia laboral», aseveró.

Por el contrario, Castro recordó que, sus antecesores exministros de Trabajo, tanto de ARENA como del FMLN, «no tuvieron la valentía ni el coraje de hacerlo».

«Y es sencillo entenderlo, se pagan costos, si la Ley se le aplica a empleadores privados, nadie duda que muchos de estos han sido y son parte del poder fáctico de nuestro país», remarcó Castro.

«Si se aplica a funcionarios públicos, el poder es político y mis antecesores que han estado en esta silla, provienen de ambos sectores», afirmó.

En ese contexto, el Ministerio de Trabajo se logró concebir, en su historia, como una institución «invisible», dijo Castro, indicando que «si se tocaba uno de estos poderes, solo bastaba la llamada telefónica al despacho y asunto arreglado».

Entonces, «la Ley y la justicia se aplicaban en favor de la llamada del poderoso y jamás la aplicación del imperio de la Ley». «Más lejos aún la búsqueda de la justicia en su plenitud», agregó.

Eso quedó en el pasado, «yo tuve y tengo una gran ventaja, no vengo del poder fáctico y tampoco vengo a representar un partido político. A mí me nombró el presidente Nayib Bukele y ya finalizando el mandato, nunca me ha prohibido aplicar la ley a favor ni en contra de nadie», concluyó Castro.