La Tri sorprendió al vencer 2-1 a la ya clasificada Alemania, terminó tercera del Grupo E con cuatro puntos y mantiene vivas sus opciones de avanzar como uno de los mejores terceros.
ESTADOS UNIDOS.- Ecuador dio uno de los grandes golpes de la fase de grupos al derrotar 2-1 a Alemania, resultado que le permitió finalizar en el tercer lugar del Grupo E con cuatro puntos y mantener intactas sus aspiraciones de clasificar a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 como uno de los mejores terceros.
El conjunto sudamericano tuvo un inicio complicado. Apenas al minuto 2, Leroy Sané abrió el marcador para Alemania, en una jugada que los ecuatorianos reclamaron por una presunta falta previa de Aleksandar Pavlović sobre Pedro Vite, acción que no fue sancionada ni revisada por el VAR.
Lejos de desanimarse, Ecuador reaccionó rápidamente y empató al minuto 9 gracias a un potente disparo de Nilson Angulo desde fuera del área, dejando sin opciones al guardameta Manuel Neuer y desatando la celebración de la afición tricolor presente en el estadio.
A partir de ese momento, Ecuador mostró personalidad, adelantó sus líneas y presionó constantemente la salida de balón del conjunto alemán. La defensa, liderada por William Pacho y Joel Ordóñez, respondió con firmeza para contener los ataques europeos.
En la segunda mitad ingresó Kevin Rodríguez en sustitución de Enner Valencia, quien no logró marcar en el torneo. La recompensa para la Tricolor llegó poco después, cuando Gonzalo Plata aprovechó un balón peinado tras un tiro de esquina y definió en el área pequeña para firmar el 2-1 definitivo. El delantero del Flamengo fue una de las grandes figuras de Ecuador durante la fase de grupos.
Con este triunfo, Ecuador alcanzó cuatro puntos y finalizó tercero del Grupo E, por detrás de Costa de Marfil y Alemania. Ahora, la clasificación a los dieciseisavos de final dependerá de los resultados de los demás grupos, ya que avanzará si al menos cuatro terceros terminan con tres puntos o menos.
El encuentro, disputado ante 80,663 espectadores en el estadio New York–New Jersey, también marcó un nuevo récord de asistencia, al convertirse en el escenario donde se registró el aficionado número 3,587,539 del torneo, superando la asistencia total del Mundial de Estados Unidos 1994.


