Economista Acevedo sobre la inflación del 13 %: El Salvador debe focalizar la ayuda para los más pobres entregando subsidio y alimentos


El economista recomienda dos estrategias focalizadas para ayudar a los salvadoreños más necesitados tras el contexto de la inflación mundial. «La mejoría en la seguridad y la revitalización económica ya son la primera línea de defensa», confirmó.

EL SALVADOR.- El economista Carlos Acevedo sostuvo que «es preocupante» que los salvadoreños estén dejando de comer algunos productos y que estén readecuando sus dietas por causa de los altos precios en los productos alimenticios, opinó tras los resultados de la encuesta de microeconomía realizada por el Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Francisco Gavidia (UFG).

La encuesta de la UFG reveló que el 75.3 % de los salvadoreños han reducido su consumo de carne de res; el 40.3 %, pollo; 32.2 %, los huevos; y el 23.5 % han disminuido la ingesta de queso a causa de sus altos precios. También, 7 de cada 10 personas modifican su presupuesto, buscando opciones más baratas o comprando menos alimentos.

El economista Acevedo aseguró que el problema se da por el impacto de la inflación de alimentos del 13 %, el doble de la inflación general 6 %. Además, en el primer trimestre de 2023, El Salvador está resintiendo el efecto de la desaceleración de Estados Unidos; la recaudación de IVA ha caído más del 9 % respecto a los primeros tres meses de 2022; y las exportaciones han caído un 5 % en el primer trimestre.

En el mismo sentido, el economista enfatizó en que la pobreza ha aumentado en América Latina, «en algunos países los gobiernos toman medidas para evitar que los precios golpeen a los hogares, y los dos casos principales son Bolivia y Panamá, y son los dos países que tienen la inflación menor», dijo.

¿Qué podría hacer El Salvador?
El economista Carlos Acevedo recomienda al Gobierno del presidente Nayib Bukele hacer asistencia focalizada temporalmente a los más pobres, por medio de entrega de váucher alimenticio (dinero) o subsidio «para compensar un poco el aumento a la canasta básica».

También, recomendó repartir alimentos, «pero bien focalizado a la gente que realmente lo necesita».

El economista enfatizó en que «la principal política para combatir el empleo es generar empleos: Si quieres quitarle el hambre a alguien, no le regales el pescado, enséñale a pescar».

Por otro lado, destacó que «la mejoría en la seguridad y la revitalización económica ya son la primera línea de defensa ante el problema de la pobreza» porque han permitido que salvadoreños que antes vivían asediados por las pandillas ahora tengan mejor desarrollo económico.

Finalmente expresó, sobre el optimismo de la población con la situación del país: «Las maras habían impuesto un Régimen de Terror… Yo creí que el FMLN iba a acabar con esto; cuando no lo lograron, pensé que ningún gobierno lo iba a lograr… (seguir con un periodo más) Es un compromiso muy fuerte y las expectativas de la gente son altas porque confían en que el futuro va a estar bien».