Dip. Lira sobre los seis años de Bukele: “El país atraviesa el mayor retroceso democrático de su historia”


“Ya no hay espacio para seguir escudándose en el pasado. Quienes hoy gobiernan en El Salvador deben asumir con responsabilidad plena las consecuencias de sus decisiones”, parte del pronunciamiento difundo en las redes sociales de los diputados de ARENA.

EL SALVADOR.- Diputados de ARENA emitieron un “Pronunciamiento ante la Inconstitucionalidad, el deterioro Democrático y la captura del Estado en El Salvador” en el marco del primer año de gestión del segundo mandato del presidente Nayib Bukele.

“Nuestro país atraviesa el mayor retroceso democrático de su historia. El oficialismo ha consolidado el control total del Estado mediante una reelección presidencial inconstitucional, el silenciamiento sistemático de las voces críticas y el desmantelamiento de instituciones clave para la democracia”, publicó el diputado Francisco Lira.

Parte del pronunciamiento:

“Ya no hay espacio para seguir escudándose en el pasado. Quienes hoy gobiernan en El Salvador deben asumir con responsabilidad plena las consecuencias de sus decisiones. Después de seis años en el poder, ya no caben excusas ni culpas heredadas. Es tiempo de responder por el rumbo que han tomado las instituciones, el país y la vida de millones de salvadoreños”.

“Nuestro país experimenta los retrocesos más significativos en materia democrática con miras a largo plazo, especialmente en el plano institucional. Se imponen crecientes limitaciones a las libertades y los derechos ciudadanos, situándonos igual o incluso peor que en el pasado reciente. La migración ya no obedece únicamente a razones sociales o a la violencia pandilleril; hoy se suman causas políticas, violencia estructural y persecución estatal”.

“Este deterioro no es accidental, sino producto directo de las acciones de este régimen que, después de seis años, ha ido enfermando el funcionamiento del aparato del Estado. Se violenta la Constitución como lo evidencia su reelección y su máxima figura prefiere alimentar el conflicto antes que actuar con sensatez, utilizando un aparato de comunicación pagado con fondos públicos para promover un discurso que erosiona la nación”.