Bukele refuta denuncias de tortura a Kilmar Ábrego y cuestiona narrativa de medios internacionales


El presidente respondió a la denuncia de supuesta tortura difundida por medios internacionales: “Todo lo que dice un criminal, lo dan por cierto”.

EL SALVADOR.- El presidente Nayib Bukele reaccionó este miércoles a las recientes declaraciones de los abogados de Kilmar Ábrego García, quienes añadieron a un proceso civil abierto en Maryland (EE. UU.) que su defendido fue víctima de tortura durante su reclusión en el Centro de Confinamiento para Terroristas (Cecot), en El Salvador.

Ábrego, un salvadoreño de 29 años deportado desde Estados Unidos y recluido por supuestos vínculos con estructuras criminales, asegura haber sido sometido a tratos inhumanos, incluyendo privación de sueño, hambre y golpes, tras su llegada al penal de máxima seguridad.

Frente a estas acusaciones, el mandatario salvadoreño escribió en la red social X (antes Twitter): “Aparentemente, todo lo que afirma un criminal es aceptado como verdad por los grandes medios de comunicación y el decadente sistema judicial occidental”.

Bukele desestimó las denuncias argumentando que existen imágenes de distintos momentos que muestran a Ábrego en buen estado físico durante su detención. Como parte de su publicación, el presidente también compartió varias momentos de García grabadas por cámaras dentro del CECOT, en las que, según afirmó, se observa que no presenta signos de maltrato y que incluso habría ganado peso.

“El hombre no fue torturado ni perdió peso. De hecho, las fotos muestran que subió de peso durante su detención”, añadió el presidente.

Bukele también recordó que el senador estadounidense Chris Van Hollen se reunió con Ábrego y confirmó que este se encontraba bien.

“Si lo torturaron, lo privaron de sueño y lo dejaron morir de hambre, ¿por qué sale tan bien en todas las fotos? ¿Por qué engordó? ¿Por qué no tiene moretones ni ojeras?”, cuestionó.

La defensa legal de Ábrego busca frenar su deportación definitiva desde Estados Unidos, alegando violaciones a los derechos humanos en su país de origen.