El mandatario entregó el trofeo al Chelsea y, en lugar de irse, se quedó a festejar como un jugador más.
ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió este domingo junto a su familia y asesores más cercanos a la final del Mundial de Clubes de la FIFA entre Paris Saint-Germain (PSG) y Chelsea en el estadio MetLife, en East Rutherford, Nueva Jersey.
El jefe de Estado y la primera dama Melania Trump fueron vistos en el palco principal, desde el inicio del partido.
Junto con Gianni Infantino el mandatario fue el encargado de entregar las medallas de campeón a los futbolistas del Chelsea, incluso Donald Trump recibió una medalla por parte del presidente de la FIFA.
Pero el momento que llamó la atención fue cuando el presidente de los Estados Unidos robó cámara al quedarse justo en primera fila en el instante en el que Reece James levantaba el trofeo de campeón.
Mientras que el capitán del Chelsea y sus compañeros festejan en el templete, Infantino apareció y se llevó a Donald Trump de la escena para que los futbolistas pudieran seguir festejando.

La aparición de Trump como parte del festejo no pasó desapercibida. Las redes sociales estallaron con críticas, burlas y memes, cuestionando su protagonismo en un evento deportivo internacional. Para muchos, su presencia eclipsó momentáneamente el mérito deportivo del Chelsea.
Lo cierto es que el presidente estadounidense logró lo que pocos: colarse en la imagen de un título histórico, acaparar titulares en todo el mundo y hasta llevarse una medalla de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.




