Texas se alista a votar nuevo mapa electoral que puede dar 5 escaños a los republicanos


Los demócratas californianos preparan una respuesta para contrarrestar las ganancias de los conservadores texanos, y Trump presiona a otros estados para que sigan el camino de Texas.

ESTADOS UNIDOS.- La Legislatura de Texas tiene previsto aprobar este miércoles gracias a la mayoría republicana una redistribución de distritos que puede permitir a los conservadores ganar cinco escaños en la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término de 2026, pero que amenaza con provocar un efecto dominó en otros estados, incluido California, que cambie el mapa electoral.

La votación se produce tras la insistencia del presidente, Donald Trump, ansioso por evitar una derrota en las elecciones de mitad de mandato que privaría a su partido del control del Congreso, y tras semanas de retrasos después de que decenas de legisladores estatales demócratas de Texas huyeran del estado en protesta.

Algunos demócratas regresaron el lunes, solo para ser asignados a escoltas policiales las 24 horas del día para garantizar su asistencia a la sesión de este miércoles. Los que se negaron a ser vigilados quedaron confinados en la Cámara, donde protestaron en una transmisión en vivo el martes por la noche.

Los demócratas de otras partes del país, furiosos, han prometido responder por el mapa de Texas, y la legislatura de California está dispuesta a aprobar nuevos mapas que añaden cinco escaños favorables a los demócratas esta semana. La medida tendría que ser aprobada por los votantes californianos en noviembre.

Normalmente los estados rediseñan los mapas una vez cada década con las nuevas cifras del censo. Pero Trump está presionando a otros controlados por los conservadores, como Indiana y Missouri, para que también intenten rascar nuevos escaños favorables a los republicanos en sus mapas electorales.

En Texas, los demócratas pasaron el día anterior a la votación llamando la atención sobre las medidas extraordinarias que estaban tomando los republicanos que dirigen la legislatura para garantizar que se llevara a cabo. La representante Nicole Collier dio el primer paso al negarse a firmar lo que denominaron el “formulario de permiso” necesario para salir de la cámara, un documento que permitía a los agentes del Departamento de Seguridad Pública seguirlos. Pasó la noche del lunes y el martes en la Cámara de Diputados, donde emitió una transmisión en vivo, mientras que sus colegas demócratas afuera tenían a agentes vestidos de civil siguiéndolos a sus oficinas y hogares.

La congresista Linda García, del área de Dallas, dijo que condujo tres horas desde Austin hasta su casa con un agente siguiéndola. Cuando fue a comprar comida, él la siguió por todos los pasillos, fingiendo que compraba, contó. Mientras hablaba por teléfono con la agencia de noticias The Associated Press, dos coches sin distintivos con agentes estaban estacionados frente a su casa.

“Es una sensación extraña”, afirmó, “la única forma de explicar todo el proceso es que es como si estuviera en una película”.

El líder de la minoría demócrata en la Cámara texana, Gene Wu, y el congresista Vince Pérez pasaron la noche con Collier, quien representa a un distrito con mayoría minoritaria en Fort Worth.

El martes, más demócratas regresaron al Capitolio para romper los papeles que habían firmado y permanecer en la sala de la Cámara, que cuenta con una sala de descanso y baños. Cassandra García Hernández calificó su protesta como una “pijamada por la democracia” y dijo que estaban haciendo sesiones estratégicas.

“No somos delincuentes”, indicó la representante Penny Morales.

Collier agregó que el hecho de que los oficiales la siguieran era un ataque a su dignidad y un intento de controlar sus movimientos.

Para poder celebrar la sesión de este miércoles, deben estar presentes 100 de los 150 miembros de la Cámara texana.

Los demócratas de Texas regresaron a Austin después de que sus colegas de California lanzaran una iniciativa para rediseñar los distritos con el fin de quitarle cinco escaños a los republicanos.

Los republicanos había emitido órdenes de arresto civil para traer de vuelta a los demócratas después de que abandonaran el estado el 3 de agosto, y el gobernador republicano, Greg Abbott, pidió a la Corte Suprema del estado que destituyera a Wu y a varios otros demócratas de sus cargos. Los legisladores también se enfrentan a una multa de 500 dólares por cada día que estuvieron ausentes.

Cómo los agentes siguieron a los legisladores
Los demócratas informaron de diferentes niveles de vigilancia. El representante por Houston Armando Walle afirmó que no estaba seguro de dónde estaba su escolta policial, pero que seguía habiendo una mayor presencia policial en el Capitolio, por lo que sentía que lo vigilaban de cerca.

Algunos demócratas señalaron que los oficiales que los vigilaban eran amables. Pero la representante de Austin Sheryl Cole indicó en una publicación en redes sociales que, cuando salió a caminar por la mañana el martes, el oficial que la seguía la perdió en el sendero, se enojó y amenazó con arrestarla.

García apuntó que su hijo de 9 años estaba con ella mientras conducía a casa y que cada vez que miraba por el espejo retrovisor, veía al oficial muy cerca. Él entró a la tienda de comestibles donde ella compraba con su hijo.

“Me imagino que así es como se siente uno cuando está a punto de robar en una tienda y alguien vigila si lo va a hacer”, explicó.

INFORMACIÓN TELEMUNDO.