“Criminológicamente, no se puede responsabilizar a la institución” de este fenómeno, dijo el criminólogo.
EL SALVADOR.- En El Salvador, las pandillas tradicionales han sido identificadas como un serio problema de seguridad pública que el gobierno salvadoreño está combatiendo, sin embargo, estarían emergiendo nuevos grupos delictivos. Según el criminólogo Misael Rivas, estas estructuras, aunque aún en formación, están adoptando una estrategia que los distingue de las pandillas históricas, pero que seguirían siendo parte del mismo ecosistema criminal.
Uno de los principales cambios que han adoptado estos grupos es el uso de nuevos nombres para evitar la identificación directa con las pandillas tradicionales. Rivas señaló que “no están inteligentemente, utilizando los nombres de las maras originales, sino que están utilizando nombres que para nosotros son nuevos, como ‘La Raza Estudiantil’”.
A pesar de esta reconfiguración, el criminólogo asegura que estos nuevos grupos siguen siendo “apéndices” de las pandillas más grandes. “Estos sí son apéndices, porque todo lo que viene de ellos, las actuaciones y las señas (estarían relacionadas con las maras tradicionales)”, explicó, refiriéndose a las evidencias presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR) donde se observa a jóvenes haciendo señas con las manos.


Según Rivas, esto demostraría que, aunque el grupo se reconfiguró con nuevas denominaciones, el comportamiento y la organización seguiría el mismo patrón de control y cohesión que caracterizan a las pandillas tradicionales.
Finalmente, Rivas explicó que, aunque muchos padres atribuyen la responsabilidad de la delincuencia a las instituciones educativas, “criminológicamente, no se puede responsabilizar a la institución porque no entra como una persona encargada de, sino que es la mala valoración de los indicios que se le puedan dar a un director, subdirector o encargado de área sobre el comportamiento de los estudiantes”.
En concreto, las instituciones educativas no son los factores determinantes en el reclutamiento de jóvenes a las pandillas. Se trata de una interacción compleja de factores sociales, familiares y estructurales que propician la formación de estos grupos, según el especialista.




