Los dos problemas principales que decidió atacar este Gobierno fue la delincuencia terrorista y la corrupción
SAN SALVADOR.- Esta noche, 24 de agosto, el sociólogo y escritor René Martínez habló durante entrevista televisiva sobre la situación que vive el país en temas de corrupción, en caso específico del diputado de ARENA, Alberto Romero.
“Creían que no iba a llegar el día en el que iban a ser procesados por la justicia”, explicó el sociólogo, agregó que “Estos funcionarios corruptos se sentían totalmente impunes y creían que nunca iban a ser llevados a la justicia, por eso actuaban con prepotencia”.
Martínez señaló que el pueblo salvadoreño está viendo lo que había querido ver hace muchos años: que los políticos corruptos sean llevados ante la justicia, y fue que por años existió un andamiaje de corrupción que mantuvo arropado al diputado de ARENA, Alberto Romero.
“Si no tuviéramos esta Asamblea Legislativa, con mayoría de Nuevas Ideas, no estaríamos viendo este tipo de acciones que buscan llevar a los corruptos ante la justicia”, explicó el sociólogo.
Pues, asegura que en años anteriores se había tenido una Asamblea Legislativa patética, llena de corrupción, por eso es que el país no ha tenido el nivel de inversión que se necesitaba; y ahora todos los procesos de corrupción está incluida la constitucionalidad. De esta manera se garantiza justicia en dichos casos.
“Lo dice la Fiscalía General de la República (FGR), lo dice el sentido común, que ahí hay delitos. Esta gente llegaba a la Asamblea Legislativa para cometer delitos”, explicó el sociólogo y escritor.
El diputado de ARENA, Alberto Romero, es solo una parte de la institucionalidad partidaria que estaba asentada en la corrupción, manifiesta Martínez y que “fue su prepotencia, por muchos años, vivió en antes estos diputados podían hacer y deshacer en la Asamblea”.
El sentido de funcionario es para hacerlo a favor del Estado, con el compromiso de no tocar el dinero del pueblo que es sagrado, cosa que, por años, ARENA y el FMLN, se aprovecharon de un Estado dañado, a costa del dolor y sufrimiento de la población.



