Salvadoreños que viajen a Estados Unidos deberán cumplir nuevo requisito sanitario por riesgo de ébola desde el 3 de noviembre


La medida obligará a firmar una declaración en la que certifiquen que no han estado en la República Democrática del Congo durante los 21 días previos al embarque.

MUNDO.- Los salvadoreños que tengan previsto viajar a Estados Unidos deberán cumplir con un nuevo requisito sanitario a partir del 3 de noviembre de 2026, como parte de las medidas preventivas adoptadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ante el riesgo de propagación del virus del ébola.

La disposición establece que todas las personas que aborden vuelos internacionales con destino a Estados Unidos deberán firmar una declaración en la que certifiquen que no han estado en la República Democrática del Congo (RDC) durante los 21 días anteriores al embarque.

El requisito entrará en vigor a las 23:59 del 3 de noviembre, hora del este de Estados Unidos, y también se aplicará a las personas que hagan escala en territorio estadounidense, así como a las tripulaciones de aeronaves de pasajeros y de carga.

De acuerdo con los CDC, la orden original fue emitida el 22 de octubre de 2026 y posteriormente modificada el 28 de octubre para aclarar que la certificación también es obligatoria para los integrantes de las tripulaciones que participan en la operación de las aeronaves.

Las aerolíneas y los operadores deberán verificar que cada pasajero haya completado la declaración, ya sea mediante una firma física, digital o una casilla de verificación electrónica. Quienes no presenten la certificación no podrán abordar el vuelo, salvo que cuenten con una exención emitida por el Gobierno estadounidense.

Además, las compañías aéreas tendrán que conservar una copia de cada declaración durante al menos 42 días después de la llegada del vuelo a Estados Unidos y entregarla a las autoridades cuando sea solicitada.

Los CDC advirtieron que proporcionar información falsa o engañosa de manera intencional puede derivar en multas y penas de prisión, conforme a la legislación estadounidense.

La institución señaló que, pese a la implementación de estas medidas preventivas, el riesgo general para la población estadounidense y los viajeros continúa siendo bajo.