El religioso fue sentenciado en ausencia gracias a recientes reformas legales y actualmente continúa prófugo.
EL SALVADOR.- La Fiscalía General de la República (FGR) logró que el sacerdote José Armando Rodríguez Mejía fuera condenado a 15 años de prisión por agredir sexualmente a dos niños de 12 y 14 años, en hechos ocurridos en el cantón San Francisco, Usulután.
De acuerdo con la institución, el religioso se aprovechaba de su cargo para abusar de las víctimas cuando permanecían en la iglesia después de misa o cuando lo acompañaban a comunidades cercanas donde realizaba actividades pastorales.
La sentencia fue posible gracias a las reformas al Código Procesal Penal, que permiten condenar a imputados ausentes. Pese al fallo judicial, Rodríguez Mejía continúa prófugo y las autoridades mantienen activa su búsqueda para hacerlo cumplir la pena impuesta.



