El presidente de la Asociación de Colegios Privados afirmó que el sistema educativo salvadoreño es fallido desde 1992 y urge un cambio robusto.
EL SALVADOR.- El presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador (ACPES), Javier Hernández, expresó este jueves su respaldo al nombramiento de la capitán Karla Edith Trigueros como ministra de Educación.
Hernández consideró que la designación representa una oportunidad para superar las deficiencias históricas del sistema educativo. “Es importante que a la altura del cargo esté alguien capaz de resolver un pasado muy gris que hemos tenido en el sistema educativo nacional y que nos dé la esperanza y la garantía de un mejor futuro”, afirmó en la entrevista Las Cosas Como Son Radio.
El dirigente destacó como positivo que, pocas horas después de asumir el cargo, la ministra visitara centros escolares. “Eso nos llenó de satisfacción y nos dio la esperanza de que vamos a hacer las cosas distinto”, apuntó.
Sobre las críticas que han surgido por el hecho de que Trigueros no provenga del magisterio, Hernández subrayó que el desempeño no depende únicamente de la formación docente: “Hemos tenido a educadores como ministros y no ha habido diferencia con otros profesionales que también han dejado huella. Que sea militar no es un defecto” dijo y añadió que al contrario esto significa disciplina, firmeza y claridad, que son virtudes que pueden beneficiar al sistema.
Ejemplificó que esas virtudes se han visto en la forma de redacción de los comunicados que ha emitido en esta última semana. “No puso a alguien a escribir porque estuvo muy claro como lo dejó escrito y se entiende perfectamente recalcando el ‘estricto cumplimiento’ no es una orden para discutirla u opinar sino para cumplirla y eso nos llena de satisfacción”.
El presidente de ACPES también respaldó los llamados de la ministra a reforzar la actitud y presentación personal de docentes, estudiantes y familias. En ese sentido, defendió la necesidad de que las normas de convivencia escolar se cumplan con rigor.
Asimismo, recordó que desde 2014 la Asociación había advertido sobre las fallas estructurales en el sistema educativo, originadas —a su juicio— en la reforma implementada en 1992. “Hace mucho dijimos lo que ahora el presidente y la ministra reconocen: un sistema fallido… Debemos parar de improvisar y comprender que la educación necesita un robusto cambio”, concluyó.



