Castro sostuvo que, durante su gestión en el gobierno, el FMLN se distanció del movimiento sindical y de las demandas de los trabajadores.
EL SALVADOR.- El ministro de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, se refirió este jueves a la participación anunciada por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en la marcha del 1 de mayo.
Castro señaló que el movimiento sindical no pertenece a partidos políticos y que su origen responde a la organización de trabajadores en defensa de sus derechos laborales.
“El 1 de mayo no es una bandera partidaria. Es el Día Internacional de la clase trabajadora. Es una fecha que representa sacrificio, lucha, sangre, vidas y conquistas sociales en todo el mundo”, afirmó.
Indicó además que el 1 de mayo no debe ser utilizado como una plataforma política, al tratarse de una fecha vinculada a luchas sociales y conquistas laborales.
“Siempre planteamos que era mejor que no llegaran (los partidos), porque al llegar arruinaban la esencia de la lucha”, sostuvo.
Siguió: “Es más, en las filas de ese reducto partidario (FMLN) han escondido la historia de un sindicalista ejemplar y revolucionario (Marcial) Salvador Cayetano Carpio, un humilde panificador, que incluso fue a combatir al Vietnam y fue el fundador de las FPL. En la historia del FMLN, NO existe Marcial, la esconden. ¿De qué hablan entonces ? Solo son hipócritas aprovechados”, señaló.
El ministro también afirmó que en procesos de movilización social anteriores la participación de actores políticos habría influido en la percepción de las protestas, al considerarse como actividades de carácter partidario y no como expresiones sociales.
En ese contexto, Castro sostuvo que, durante su gestión en el gobierno, el FMLN se distanció del movimiento sindical y de las demandas de los trabajadores. “Pasó de ser un supuesto aliado histórico a convertirse en un actor distante, incapaz de responder a las necesidades reales de la clase trabajadora”, dijo.
Finalmente, reiteró que el movimiento sindical debe mantenerse independiente de los partidos políticos y enfocar su labor en la defensa de los derechos laborales. “La lucha sindical debe ser siempre independiente a las agendas partidarias”, concluyó.