Al menos 280 colombianos estafadores salieron del país por vía aérea, luego que el presidente de la República, Nayib Bukele, les diera un ultimátum para que dejaran el país para evitar correr con la suerte de sus paisanos quienes la justicia salvadoreña ya los procesa por formar parte de una estructura de defraudadores que afectaban a la población salvadoreña, informó el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Asimismo, Villatoro indicó que otros sudamericanos salieron del país por puntos ciegos.
La organización criminal de larga data que también tiene tentáculos desde México hasta Panamá, había coaccionado y estafado a miles de salvadoreños a quienes les habían prestado dinero al 20% quienes fueron obligados a pagar $20 diarios, dijo el ministro Villatoro.
El funcionario manifestó que se está monitoreando los enlaces salvadoreños que han dejado para ir a cobrar el dinero a las personas que les habían prestado, todos esos colaboradores serán procesados como parte de la estructura.
«Ya en El Salvador las leyes cambiaron y en este caso serán procesados como una organización criminal dedicada al lavado de dinero, estafa y usura», explicó el ministro. Hasta el momento han detenidos a 110 personas, la mayoría son colombianos, ya que también han arrestado a guatemaltecos y dos salvadoreños. En los próximos días serán remitidos a un tribunal contra el crimen organizado.
En la Fiscalía General de la República se han recibido 3,000 denuncias de personas estafadas por la organización criminal Gota a Gota que desde el año 2021 comenzó a delinquir en El Salvador y que tras ser desbaratada será procesada como una estructura criminal. Otros optaron por abandonar el país en los últimos días para evitar ser detenidos.
El ministro confirmó que esta estructura que ha incurrido en delitos de lavado de dinero y estafa inició operaciones con US$2 millones y en las pesquisas realizadas se ha determinado que han enviado hacia Colombia US$20 millones.
De acuerdo con la Fiscalía General, el modo de operar de esta estructura es ofrecer préstamos entre US$300 y US$1,000, supuestamente con un 20% de interés, pero obligan a las personas a pagar cuotas diarias, y si se atrasan son amenazadas o les usurpan identidad para enviar remesas al extranjero.



