Los cuatro problemas de comer en tu lugar de trabajo


La ausencia de descanso, y digerir la comida en condiciones inapropiadas pueden conducir a la fatiga.

Según un estudio de la Universidad de Toronto, la ingesta de alimentos en la oficina puede conllevar riesgos para la salud si no se toman las medidas adecuadas. Por ejemplo, comer sin detener la actividad laboral puede resultar muy perjudicial, ya que esta monotonía puede convertirse en algo aburrido a lo largo de cada semana, por lo que es fácil rendirse y acabar sucumbiendo a la comida “basura”.

Además, no se trata solo del qué comes. Al cuerpo no solo se le ayuda con la ingesta de alimentos nutritivos y bajos en grasas, sino que también influye, y mucho, el cómo, el cuándo y dónde se come.

Por ejemplo, la ausencia de descanso, y digerir la comida en condiciones inapropiadas pueden conducir a la fatiga, a problemas de peso y a una caída de la productividad. Además, el tiempo que se le dedica a la comida también representa un factor importante en la alimentación y la salud. En general, el almuerzo en el escritorio es demasiado rápido, por lo que el organismo no llega a procesar el alimento de la manera adecuada.

Up Spain, empresa especializada en beneficios sociales para empleados, destaca aquí los 4 problemas principales asociados a comer en el lugar de trabajo:

  1. Aumento de peso
    El no tomarse un tiempo de descanso para comer hace que el cuerpo, en medio de la voragine laboral, incremente el nivel de ansiedad. Eso conduce a un déficit en el proceso de quemar las calorías consumidas.
  2. Trastornos psicoemocionales
    El comer solo enfrente de la pantalla del ordenador también acarrea problemas sociales y psicológicos. El espacio común, ya sea dentro o fuera de la oficina, ejerce un rol de unidad entre los trabajadores y es, en una gran parte, donde se fortalecen las relaciones entre compañeros de trabajo.
  3. Trastornos cognitivos
    Mantenerse encerrado en un mismo lugar puede resultar muy perjudicial en el aspecto cognitivo, lo que afecta directamente a la salud del trabajador y repercute negativamente en su tarea. El estudio de la Universidad de Toronto detecta que disponer de la oportunidad de salir a comer a un restaurante, al aire libre o fuera del edificio de trabajo tiene efectos restaurativos en el cerebro, puede ser un beneficio para mantener el foco de atención y ayuda a recuperarse de situaciones estresantes.
  4. Fatiga
    El ser humano dispone de una cantidad limitada de energía psicológica que se puede usar durante el día. El esfuerzo por el comportamiento, la interacción con los demás y el lograr enfocarse en un trabajo surge a raíz de esa energía. Si uno come y trabaja al mismo tiempo, es imposible que el cuerpo pueda recargar esa energía.