El hecho desató protestas masivas, se reportan ocho detenidos. El gobernador declaró estado de emergencia y las clases fueron suspendidas en la ciudad.
ESTADOS UNIDOS.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró este jueves que el agente de inmigración que disparó y mató a una mujer durante un operativo federal en Mineápolis está protegido por “inmunidad absoluta”, al tratarse —según dijo— de un funcionario que actuaba en cumplimiento de su deber.
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Vance afirmó que el caso es de jurisdicción federal y defendió la actuación del agente, al tiempo que acusó a la víctima, Renee Nicole Good, de 37 años, de ser una activista influenciada por la “ideología de izquierda” que habría intentado atropellar al oficial con su vehículo.
“El agente estaba cumpliendo con su deber y actuó para proteger su vida”, sostuvo el vicepresidente, quien también criticó duramente al gobernador de Minnesota, Tim Walz, a quien acusó de “perseguir” al uniformado y de intentar “hacerle la vida imposible” por haber ejecutado una operación ordenada por el Gobierno federal.
Las declaraciones de Vance coinciden con la postura del presidente Donald Trump, quien calificó a la mujer fallecida como una “agitadora profesional”. En la misma línea, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que el vehículo de Good fue utilizado como un “arma” y que el agente actuó en defensa propia y de sus compañeros.
“Este vehículo se usó para llevar a cabo un acto violento. El oficial sintió que su vida corría peligro y tomó medidas para protegerse”, declaró Noem en una conferencia de prensa en Nueva York.
Expareja niega que la víctima fuera activista
Sin embargo, la versión oficial ha sido cuestionada por el exesposo de Renee Good, quien aseguró al medio local MPRNews que la mujer no era activista ni había participado previamente en protestas.
Según su testimonio, Good era madre de tres hijos —el menor de seis años— y en los últimos años se dedicaba principalmente a labores del hogar, tras haber trabajado como asistente en una clínica odontológica y en una entidad crediticia. El hombre indicó que la mañana del incidente la mujer acababa de dejar a su hijo en la escuela y se dirigía a su vivienda cuando se encontró con el operativo de agentes del ICE en plena vía pública.
Protestas y detenidos
La muerte de Good ha provocado una segunda jornada de protestas en Mineápolis. Al menos ocho personas fueron detenidas cuando decenas de manifestantes se concentraron frente al Bishop Henry Whipple Federal Building, donde operan agentes de inmigración.
“¡Asesinos!” y “¡Están matando a estadounidenses!”, gritaron los manifestantes, mientras los agentes federales formaban un cordón de seguridad para resguardar el edificio. Los enfrentamientos se intensificaron con la llegada de Gregory Bovino, alto funcionario de seguridad fronteriza y figura clave en las operaciones migratorias de la administración Trump.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, volvió a pedir públicamente que los agentes federales se retiren de la ciudad.

Minnesota denuncia exclusión de la investigación
Las autoridades estatales de Minnesota denunciaron que el FBI y la Oficina del Fiscal de Estados Unidos les impidieron acceder a la evidencia del caso. El Buró de Aprehensiones Criminales (BCA) informó que, pese a un acuerdo inicial para realizar una investigación conjunta, las agencias federales les negaron el acceso a materiales, pruebas de la escena y entrevistas.
“Sin cooperación completa, no podemos garantizar los estándares de investigación que la ley y el público demandan”, señaló el superintendente del BCA, Drew Evans, quien anunció la retirada del organismo estatal de la investigación.
Estado de emergencia y suspensión de clases
Ante el aumento de la tensión, el gobernador Tim Walz declaró el estado de emergencia y ordenó a la Guardia Nacional prepararse para responder a las protestas. Además, las escuelas públicas de Mineápolis cancelaron las clases por el resto de la semana por motivos de seguridad.
Manifestaciones similares se han registrado en ciudades como Nueva York y Washington, en rechazo al despliegue de agentes federales de inmigración impulsado por el presidente Trump, especialmente en ciudades gobernadas por demócratas, una estrategia que ha generado un creciente malestar social en todo el país.
Con información de EFE.



