Con la ejecución de este programa, se espera beneficiar a más de 39,000 estudiantes a nivel nacional.
EL SALVADOR.- Los diputados de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto aprobaron una solicitud de autorización para suscribir un contrato de préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por un monto de hasta $150,000,000.00, con el objetivo de pagar el “Programa de Trayectorias Educativas Completas y su Resiliencia al Cambio Climático”. Esta iniciativa busca mejorar el sistema educativo en El Salvador, promoviendo una educación accesible y de calidad, mientras se refuerza la resiliencia de los centros educativos ante el cambio climático.
El proyecto, impulsado por el gobierno del presidente Nayib Bukele, se enfoca en consolidar trayectorias educativas completas, lo que incluye el acceso, la permanencia, y la promoción de estudiantes en todos los niveles de educación. También, el programa integra intervenciones que abordan el cambio climático, asegurando que las infraestructuras educativas sean resilientes y que los servicios educativos mejoren para estudiantes con discapacidad.
Componentes clave del programa
El programa se estructura en seis componentes principales, cada uno orientado a mejorar diferentes aspectos del sistema educativo:
Expansión de la oferta educativa: Este componente busca aumentar los cupos escolares desde la parvularia hasta la secundaria, e incluirá la ampliación y rehabilitación de infraestructuras escolares con estándares de resiliencia al cambio climático. Además, se implementarán estrategias de optimización para incrementar la oferta educativa, incluyendo un piloto de transporte escolar.
Fortalecimiento del acceso y la calidad educativa: Enfocado en la capacitación de directores y docentes, este componente tiene como objetivo mejorar la calidad pedagógica mediante el uso de recursos educativos digitales y la dotación de libros de texto y materiales pedagógicos para estudiantes y familias. Además, se ofrecerán servicios para reducir la deserción escolar, priorizando a los centros educativos con altos índices de abandono.
Fortalecimiento de los servicios educativos para estudiantes con discapacidad: Se garantizará que los estudiantes con discapacidad reciban una educación de calidad, mediante la provisión de recursos adaptados y tecnologías de asistencia, así como el seguimiento y la identificación de las necesidades educativas de estos estudiantes.
Fortalecimiento de los servicios educativos para población migrante retornada: Este componente tiene como objetivo facilitar la reincorporación de los estudiantes migrantes al sistema educativo mediante la implementación de protocolos académicos, modalidades educativas alternas y mecanismos de apoyo socioemocional, colaborando con instituciones como la Dirección General de Migración.
Fortalecimiento de la capacidad institucional para la gestión escolar: Este componente busca mejorar la gestión educativa tanto a nivel central como departamental y escolar. Se fortalecerá la infraestructura escolar para que sea resiliente al cambio climático, y se implementarán oficinas territoriales con un enfoque estratégico en la gestión educativa.
Administración y gastos contingentes: Se destinarán recursos para los servicios de consultoría, auditoría, monitoreo y evaluación del programa, asegurando la correcta implementación del proyecto.
Financiamiento adicional
El BID también ha otorgado dos financiamientos adicionales no reembolsables para apoyar el programa, por un monto de hasta $2,000,000.00 y $12,000,000.00, destinados a la inversión en infraestructura educativa, la capacitación de docentes y el fortalecimiento de las capacidades institucionales.
Impacto esperadoCon la ejecución de este programa, se espera beneficiar a más de 39,000 estudiantes a nivel nacional, incluidos aquellos que recibirán educación en modalidades flexibles, como la educación a distancia, virtual, semipresencial y acelerada. También, unas 5,000 familias recibirán materiales educativos, y 800 docentes serán capacitados en estrategias de inclusión para estudiantes con discapacidad.
El proyecto también busca incrementar la resiliencia de las comunidades educativas ante el cambio climático, contribuyendo a la sostenibilidad y la mejora de la calidad educativa en todo el país.



