Inicia el juicio contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández


JOH fue presidente de Honduras durante dos mandatos, entre 2014 y 2022, períodos en los que mantuvo una estrecha colaboración con Estados Unidos en temas de inmigración y lucha contra el narcotráfico.

ESTADOS UNIDOS.- Al mismo tiempo que este martes comenzaba el proceso de selección del jurado en el juicio contra el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, por cargos de tráfico de drogas y uso de armas, el tribunal, la fiscalía y la defensa del exmandatario definieron quién será el primer testigo que llevarán al estrado. Se trata de una mujer, de identidad reservada, quien fue pareja de Alexander Mendoza, alias “Porky”, señalado por las autoridades estadounidenses como un líder de la pandilla Mara Salvatrucha en Honduras.

Los fiscales le presentarán a la testigo varias grabaciones, entre ellas una llamada entre Mendoza, David Campbell, excompañero de celda de Mendoza, y Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, exjefe de la Policía Nacional de Honduras, para que identifique las voces de la conversación, de acuerdo con lo debatido en la corte.

La defensa se opuso a la admisión de esta prueba, pero el juez Kevin Castel dijo que las iba a permitir, pero que las podría descartar si no cumplen con las reglas para presentar evidencias en Estados Unidos. En otras palabras, la Fiscalía debe demostrar que las conversaciones ocurrieron entre personas asociadas en una conspiración para promover la comisión del supuesto delito.
El exmandatario estuvo presente en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan, vestido con un traje formal oscuro, mostrándose tranquilo y sin grandes gestos.

Los miembros del jurado deberán llegar a un veredicto en las próximas dos o tres semanas. De ser encontrado culpable, el exmandatario podría enfrentar una sentencia de cadena perpetua.

En la víspera, la esposa de Hernández publicó una carta atribuida al exmandatario en la que reitera su inocencia, calificando las acusaciones de “falsas e injustas”, desde una cárcel de máxima seguridad en Brooklyn, Nueva York.

Hernández, o JOH como es popularmente conocido, fue presidente de Honduras durante dos mandatos, entre 2014 y 2022, períodos en los que mantuvo una estrecha colaboración con Estados Unidos en temas de inmigración y lucha contra el narcotráfico.

En paralelo, las autoridades estadounidenses lo investigaban por supuestamente usar su cargo para apoyar a organizaciones de narcotráfico en Honduras, México y otros países. La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) lo venía investigando desde al menos 2013, según documentos de un tribunal estadounidense.

Según la tesis de los fiscales, Hernández presuntamente usó dinero del narcotráfico para enriquecerse y financiar sus campañas políticas, y utilizó “su cargo público, las fuerzas del orden y el ejército para apoyar a organizaciones de narcotráfico”. También lo acusan de posesión de armas y haber ayudado a introducir toneladas de cocaína a Estados Unidos.