Iglesia Del Camino Central realiza Congreso “Coronadas y Sanadas” para fortalecer la fe de las mujeres


Tomando Mi Nación Mujer, liderado por la pastora Emma de Cuéllar, realizó una jornada enfocada en la restauración espiritual, la sanidad del corazón y el fortalecimiento de la fe.

EL SALVADOR.- La Iglesia Del Camino Central realizó el Congreso “Coronadas y Sanadas”, una actividad organizada por el movimiento Tomando Mi Nación Mujer, bajo el liderazgo de la pastora Emma de Cuéllar.

El encuentro tuvo como propósito brindar un espacio para la restauración espiritual, la sanidad emocional y el fortalecimiento de la fe, mediante diferentes actividades de alabanza, oración y reflexión.

La jornada inició con el ingreso de las banderas de distintas naciones, acompañado por la presentación de XTREME BAND, agrupación musical procedente del Colegio Evangélico Pre-Universitario Trilingüe de Occidente, en Totonicapán, Guatemala.

Durante la actividad, el Dr. Mauricio Navas Guzmán, coordinador nacional de Tomando Mi Nación y pastor general de Iglesia Del Camino, encabezó un momento de oración por las naciones y por las personas afectadas por las recientes emergencias naturales registradas en diferentes países.

Navas Guzmán hizo referencia a terremotos e inundaciones y destacó la importancia de mantener la oración ante este tipo de acontecimientos.

El programa también incluyó la participación del ministerio de danza Castillo del Rey y de la agrupación musical de Iglesia Del Camino, quienes formaron parte de los momentos de adoración.

Por su parte, la pastora invitada Raquel López brindó un mensaje centrado en la esperanza y la restauración frente a las dificultades. Señaló que muchas historias de dolor relatadas en las Escrituras terminaron en momentos de transformación y gloria.

El congreso concluyó con un llamado de la pastora Emma de Cuéllar a las participantes para que asuman el propósito que, de acuerdo con su fe, Dios tiene para sus vidas.

“Estamos en esta tierra porque el Señor quiere que cumplamos un propósito. Muchas mujeres aún dudan en asumirlo, pero es tiempo de levantarse y escuchar lo que Dios está hablando al corazón”, expresó De Cuéllar.