Excatedrática de la UCA teme que la nueva ministra de Educación obligue a los estudiantes a olvidar el pasado y los derechos humanos


El presidente Nayib Bukele dijo que si se quiere construir el país que merecen los salvadoreños, se debe romper paradigmas.

EL SALVADOR.- La excatedrática de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y economista, Julia Evelyn Martínez, expresó su opinión sobre el nombramiento de la nueva ministra de Educación, Karla Trigueros, destacando que este representa el inicio de un proceso de reforma educativa que obligaría a los estudiantes a olvidar el pasado y sus derechos.

Martínez, quien tiene amplia experiencia en el ámbito académico y educativo, cuestionó que se haya designado a una médico militar para liderar el Ministerio de Educación, señalando que este nombramiento marcaría una vuelta hacia una educación autoritaria.

“Designar a esta médico militar para que dirija el Ministerio de Educación y el proceso de reforma educativa… va a ser un proceso de darle vuelta a la educación para crear un sistema que contribuye a la construcción de esa nueva realidad que olvide el pasado, que olvide los derechos de los estudiantes, que olvide el tema de los derechos humanos en las currículas”, previó Martínez en una entrevista, la mañana de este lunes.

La economista también advirtió sobre el carácter vertical y excluyente que, a su juicio, tomará la reforma educativa. “El proceso va a ser vertical, autoritario y excluyente, es decir, va a excluir a toda organización del magisterio que quiera meterse o quiera opinar en ese proceso de reforma curricular”, concluyó.

Sin embargo, el presidente Nayib Bukele dijo que si se quiere construir el país que merecen los salvadoreños, se debe romper paradigmas. “La nueva ministra, en su doble condición de capitán y doctora, ha demostrado la capacidad, el liderazgo y el compromiso necesarios para impulsar una transformación profunda en nuestro sistema educativo”, afirmó.

Bukele proyectó que su misión será preparar a las futuras generaciones para enfrentar “con éxito” los desafíos del mañana y alcanzar los “más altos” estándares de calidad que demandará “el nuevo El Salvador que estamos construyendo”.

La ministra de Educación asumió el cargo “con el firme compromiso de trabajar incansablemente para transformar el sistema educativo”.

“Como capitán y doctora, pondré mi experiencia, disciplina y vocación al servicio de esta misión”, afirmó.