¿Es bueno dormir con el ventilador prendido?

Comparte en redes

Los ventiladores es un gran aliado para combatir las altas temperaturas pero también pueden acarrear serios problemas para la salud si dormimos con ellos encendidos toda la noche.

AMÉRICA LATINA.- Es usual que la población utilice dispositivos que le ayuden a refrescarse del calor, especialmente a la hora de dormir, donde se enciende el ventilador para poder pasar la noche.

Y aunque esta medida es muy frecuente, sin embargo, no es de lo más recomendable e incluso puede llegar a tener efectos negativos.

Muchos prefieren dormir con este dispositivo prendido y apuntándole directo a ellos, empero, esto podría tener varias consecuencias a largo plazo.

De acuerdo con el sitio especializado en el sueño Sleep Advisor, dormir con el ventilador encendido puede conllevar riesgos para la salud, entre los que destacan:

  • Fosas nasales y piel reseca.
  • Efectos perjudiciales para personas alérgicas debido al polen y polvo.
  • Entrada de gérmenes al organismo.
  • Asma y sinusitis.
  • Rigidez muscular y contracturas.
  • Resequedad de garganta.
  • Irritación de ojos.

Para evitar estos efectos adversos por el uso del ventilador mientras dormimos conviene colocarlo lo más alejado posible del cuerpo, evitando que dé en la cara y el cuello (para evitar la congestión nasal, cefaleas y las contracturas musculares) y a una velocidad moderada (en torno a los 20 ºC). Por otro lado, también conviene llevar a cabo un lavado nasal e hidratar la piel antes de ir a la cama y beber agua nada más levantarse para evitar la sequedad de la garganta. La instalación de un purificador de aire evitará el polvo en suspensión.

Otros consejos que hay que tener en cuenta es mantener las aspas limpias de polvo, para evitar que este se expanda por la estancia y afecte a las personas alérgicas. En la medida de lo posible, habría que evitar ponerlo a máxima velocidad ya que esto puede provocar que el ambiente se reseque en exceso. También conviene poner el aparato en modo giratorio, para que el aire no vaya en la misma dirección.