El inicio de un diálogo directo entre Washington y Teherán se encuentra paralizado por desacuerdos sobre condiciones previas, mientras Pakistán intenta evitar el fracaso de la mediación.
ESTADOS UNIDOS.- Las conversaciones directas entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán en Islamabad permanecen bloqueadas debido a las exigencias previas impuestas por Teherán, según confirmaron fuentes diplomáticas a EFE.
De acuerdo con estas fuentes, ambas partes aún no han sostenido encuentros cara a cara, limitándose hasta ahora a reuniones indirectas a través de mediadores. “Hay un callejón sin salida en este momento para avanzar hacia conversaciones directas”, indicaron.
El principal obstáculo radica en dos puntos clave: la situación en Líbano y la liberación de fondos iraníes. Teherán insiste en que estas condiciones deben cumplirse antes de iniciar un diálogo directo con Washington.
La jornada en Islamabad ha estado marcada por una intensa actividad diplomática. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, sostuvo reuniones tanto con la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, como con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien estuvo acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y el asesor Jared Kushner.
Aunque se esperaba que la cumbre pudiera resolverse en una jornada intensiva, las diferencias sobre el formato de las negociaciones y las condiciones previas planteadas por Irán amenazan con prolongar el proceso.
Pakistán actúa como mediador en medio de presiones regionales, especialmente por su Acuerdo Estratégico de Defensa Mutua con Arabia Saudí, que incluye compromisos de seguridad colectiva.
El diálogo se desarrolla bajo una tregua de dos semanas acordada entre Washington y Teherán, en un contexto de alta tensión regional.
Islamabad bajo máxima seguridad
La capital paquistaní amaneció bajo un fuerte despliegue militar, con la denominada “Zona Roja” completamente blindada. Las principales avenidas fueron cerradas y el acceso restringido a edificios gubernamentales y sedes diplomáticas.
El hotel Serena, ubicado dentro de este perímetro, sería el escenario de las negociaciones, mientras que la prensa internacional permanece a la espera de información oficial en el Centro de Convenciones Jinnah.
La mediación de Pakistán busca evitar que el actual estancamiento haga fracasar el proceso antes de que se concrete el primer encuentro directo entre las delegaciones.
Este acercamiento también representa un alivio para Islamabad, cuyo gobierno ha calificado la cumbre como un momento clave para alcanzar un alto el fuego permanente.
Sin embargo, la situación se complica por el aumento de la violencia en la región. Tras el anuncio de la tregua, Israel lanzó una ofensiva aérea contra el Líbano, dejando cientos de muertos y heridos.
Irán sostiene que el Líbano forma parte del acuerdo de cese de hostilidades, una postura respaldada por Pakistán, pero rechazada por Estados Unidos e Israel.
Se prevé que este frente sea abordado en negociaciones separadas la próxima semana en Washington, en un intento por contener la escalada y reencauzar el diálogo regional.
EFE



