Educación Ambiental. Hagamos de El Salvador un bosque natural

Comparte en redes

Por/ Licenciado Mauricio Rodríguez

EL SALVADOR.- Quizá por mi vocación de educador y amante de nuestra flora y fauna y a la vez protector de estas, me atrevo a escribir estas líneas cargadas de un sentimiento de extrema urgencia dados los acontecimientos últimos, donde las altas temperaturas están generando graves afectaciones a la salud de personas, animales y plantas y que no se ve en un horizonte una medida agresiva, como agresiva es la afectación que hoy día tenemos con efectos que pueden llegar a ser catastróficos para toda la población.


De todos es conocido que existen organizaciones no gubernamentales, quienes hacen sus esfuerzos en pro de la protección y rescate de los componentes de nuestro medio ambiente y en el caso particular existen ya sobradas experiencias impulsadas para buscar educar a nuestra gente incentivando a generar esa conciencia de protección del medio ambiente.


Creo firmemente que la Asamblea Legislativa debe jugar un rol importante en el sentido de crear el marco jurídico acorde a las necesidades que en este rubro se requiere, o en su defecto reformar las leyes existentes para normar prácticas que están atentando contra nuestra fauna y flora, las cuales pasare a detallar a continuación:


1- Por una parte se tiene la antigua practica de la quema del rastrojo antes de la siembra, y el problema es que esta practica genera daños colaterales entre ellos, incendios que se descontrolan y en muchos casos daños a propiedades aledañas a la quema supuestamente controlada y los daños a la fauna y flora en términos generales tal y como ocurrió recientemente en la ciudad de Santa Ana donde a raíz de la quema del cerro Santa Lucia se pudo observar los conocidos tacuazines deambulando descontrolados en el centro histórico de la ciudad y que gracias a la valiosa intervención de un representante de organización protectora del medio ambiente dichos especímenes fueron llevados al Cerro Tecana, donde de igual manera se esta convirtiendo en un santuario de protección de estas y otras especies, refiriéndome al amigo Caleb Padilla de la” Fundación Un pulmón Mas”.


2- La estadística nacional de estudiantes del sector público a nivel nacional es de 1, 269,756 estudiantes y 160,000 del sector privado según datos de ACPES Asociación de Colegios Privados de El Salvador, uniendo ambas estadísticas totalizan 1,429756 estudiantes, ¿viene la pregunta porque estos datos? Y la respuesta estriba en que, si queremos crear conciencia de protección y cuido del medio ambiente, se debe de involucrar a los estudiantes a una gran cruzada nacional de siembra de arboles lo cual en el futuro inmediato redundará en la calidad de vida de nuestros jóvenes. Haciendo un pequeño ejercicio de estadista si cada estudiante siembra un árbol por año contando con dicho universo, en cinco años habremos sembrado 7,148,780 nuevos arboles.


3- Para lograr este cometido es interesante involucrar a la parte técnica, que en este caso viene a ser el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Ministerio del Medio Ambiente, Fuerza Armada, Policía Nacional Civil y obviamente el Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología e involucrando a la empresa privada por medio de su Responsabilidad Social Empresarial.


Es momento de dejar de teorizar sobre el problema medio ambiental, y de estar emitiendo discursos románticos de buena voluntad dicho de otra manera ya no mas “cantos de sirena”, ya no es momento de que en las aulas de nuestras escuelas solo se hable del tema, es un momento crítico para la vida de todos y es además el momento de tomar cartas en el asunto y que de verdad tomemos conciencia de la gravedad del fenómeno, más tarde podríamos lamentarlo y ojalá no sea demasiado tarde.


Tenemos todas las condiciones objetivas y subjetivas para desarrollar este tipo de cruzadas, tenemos al presidente Bukele, un hombre comprometido con su país y con su gente, porque no decirlo con su familia, y estoy seguro de que estas líneas cargadas de sentimiento y de interés por aportar para mi país no caerán en saco roto.