Condenan a 50 años de prisión a hombre por el asesinato de su hijo de cinco meses en Rosario de Mora


El bebé de cinco meses falleció tras sufrir múltiples agresiones físicas mientras se encontraba bajo su cuidado.

EL SALVADOR.- El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador condenó a 50 años de prisión a Roberto Martínez Guzmán por el homicidio agravado de su hijo de cinco meses de edad, un caso que conmocionó a la comunidad de Rosario de Mora debido a la extrema vulnerabilidad de la víctima.

Los hechos ocurrieron en una vivienda ubicada en el cantón y calle Palo Grande, en el distrito de Rosario de Mora, San Salvador Sur. De acuerdo con la información presentada durante el juicio, el menor nació de forma prematura y con delicadas condiciones de salud, por lo que requería controles médicos constantes y cuidados especiales en el hogar.

Tras permanecer hospitalizado durante varias semanas, el bebé recibió el alta médica el 26 de septiembre de 2024. El personal de salud indicó a los padres la necesidad de asistir a controles de seguimiento en el Hospital Nacional Saldaña y mantener estrictas medidas de cuidado, recomendaciones que no fueron cumplidas.

Las investigaciones determinaron que las agresiones ocurrieron cuando la madre del menor se ausentó de la vivienda durante un día, dejando al niño bajo el cuidado exclusivo de Martínez Guzmán. Horas después, el ahora condenado se comunicó con ella para informarle que el bebé presentaba inflamación en la cabeza.

Al regresar al hogar, la madre trasladó de inmediato al menor a la Unidad de Salud de Rosario de Mora, donde el personal médico detectó graves lesiones, entre ellas abombamiento de la fontanela, fractura en el brazo izquierdo y un cuadro de shock hipovolémico. Debido a la gravedad de su estado, fue remitido de urgencia al Hospital Nacional Saldaña.

Pese a los esfuerzos médicos, el niño falleció el 20 de noviembre de 2024. El peritaje médico-legal concluyó que la causa de muerte fue consecuencia de múltiples complicaciones derivadas de agresiones físicas, incluyendo hemorragias cerebrales, hematomas internos y externos, así como traumatismos craneoencefálicos contusos.

Durante el proceso judicial, el juez estableció que el maltrato físico contra la víctima había iniciado meses antes de su fallecimiento y que Roberto Martínez Guzmán fue el autor directo de las agresiones. Asimismo, determinó que el crimen fue cometido con alevosía, abuso de superioridad y violencia extrema, aprovechándose de la corta edad, la indefensión y las condiciones de salud del menor.

Con base en las pruebas presentadas por la Fiscalía, el tribunal impuso una pena de 50 años de prisión al condenado por el delito de homicidio agravado.