¿Cómo cuidar a un niño con gripe?

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Esta infección puede llegar acompañada de fiebre, por esto, es importante la hidratación.

ESPAÑA.- La gripe es una infección respiratoria que puede afectar a cualquier persona sin importar su edad. Según ‘MedlinePlus’, este padecimiento avanzado llegaría a desarrollar bronquitis, sinusitis, neumonía, infección en el oído, entre otros. En la página web de ‘Healthy Children’, se agrega que, otra manera de contagiarse de gripe o gripa, como también se le llama, puede ser al tocar superficies contaminadas como la manija de una puerta y luego llevar las manos a la cara u ojos.

Esta infección llega a tener un pico alto en temporada de frío, pues suele ser más difícil controlar su propagación cuando, por ejemplo, los niños deben acudir sin falta a la escuela.

Los síntomas más comunes de la gripe son:

Fiebre.
Dolor de cabeza.
Dolores musculares.
Sensación de cansancio.
Dolor de garganta.
Tos seca o con flema.
Congestión nasal.
Estornudos.

Hay niños que pueden presentar vómito o diarrea. Una vez se presentan los primeros síntomas como estornudos y dolor de garganta, se prevé que la gripe dure alrededor de una semana o más, dependiendo de qué tan fuerte sea el sistema inmunológico. Lo primero que puede brindarle, si ya contrajo el virus respiratorio, es reposo en casa, evite llevarlo a la guardería o colegio, no solo para no exponer a su sistema inmunológico, sino para evitar que otros se enfermen.

Puede suministrar medicamentos como paracetamol o ibuprofeno para controlar la fiebre, dice ‘MedlinePlus’, no obstante, respáldese de un médico pediatra.

Proporciónele agua constantemente, pues la fiebre puede deshidratarlos, igualmente, no descarte los remedios caseros como agua de panela con limón y jengibre.

Si la gripa empeora, el niño no puede respirar bien y la fiebre no se controla, acuda a un centro de salud para darle tratamiento.

Muchas personas se alivian de este virus por sí solas en unos días, pero se recomienda tener buenos hábitos como taparse con el brazo al toser o estornudar para evitar que los gérmenes se propaguen.