Los préstamos con el Banco Interamericano son para mantener las herramientas necesarias que ayuden a la sostenibilidad fiscal ante desastres y la resiliencia de El Salvador.
EL SALVADOR.- La Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto dictaminó favorable para que el Órgano Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, suscriba dos contratos de préstamo con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), enfocados en fortalecer la sostenibilidad fiscal, la resiliencia ante desastres y la estabilidad macroeconómica del país.
El primero, por $250 millones, denominado Préstamo de Políticas de Desarrollo para la Sostenibilidad Fiscal y la Resiliencia de El Salvador, se destinará a robustecer las herramientas de gestión fiscal, atender obligaciones generales del Estado, transferencias estratégicas y respaldar la política macroeconómica.
El segundo, por $100 millones, corresponde al Préstamo de Políticas de Desarrollo para la Sostenibilidad Fiscal y la Resiliencia con Opción de Desembolso Diferido ante Catástrofes. Este mecanismo permitirá disponer de recursos inmediatos para la respuesta y recuperación ante emergencias naturales o de salud pública, minimizando su impacto fiscal. Tendrá un plazo de hasta 30 años, con cinco de gracia y condiciones financieras concesionales.
“Es una herramienta que mejora la capacidad del país para planificar y gestionar crisis, garantizando financiamiento antes de que se produzca un desastre”, destacó Marlon Herrera, director general de Inversión y Crédito Público.

Además, la comisión aprobó incorporar $13 millones al Ministerio de Economía, provenientes de Hacienda, para impulsar la innovación digital, la manufactura tecnológica y la modernización de sectores clave.
La subdirectora de Presupuesto, Laura Michelle Arce, explicó que estos fondos fomentarán la eficiencia, productividad y competitividad, acelerando la transformación digital. La diputada Dania González subrayó que esta inversión se suma a las normativas aprobadas por la Asamblea para el desarrollo tecnológico, como la Ley de Innovación y Manufactura Tecnológica y la Ley de Fomento a la Inteligencia Artificial.



