Claudia Ortiz presenta demanda de inconstitucionalidad ante la CSJ contra la reelección presidencial indefinida


“Mientras exista pueblo, existe oportunidad”, declaró Ortiz.

EL SALVADOR.- La diputada Claudia Ortiz, del partido Vamos, presentó esta tarde, ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) una demanda de inconstitucionalidad contra las reformas constitucionales recientemente aprobadas por la Asamblea Legislativa, que habilitan la reelección presidencial indefinida.

Ortiz argumentó que esta modificación infringe uno de los principios más importantes de la Carta Magna: la alternancia en el poder. Según Ortiz, este es un pilar en el sistema de gobierno, el cual no puede ser alterado por una reforma legislativa.

Ortiz añadió que cualquier intento de modificar este principio mediante reformas legislativas constituye una violación del orden constitucional. “El sistema de gobierno no se puede tocar ni por una reforma hecha por la Asamblea Legislativa”, dijo.

“Algunos, desde la comodidad o el conformismo, dirán que la democracia ha muerto. Pero mientras exista pueblo, existe oportunidad. Nuestra Constitución de la República no solo reconoce, sino que ordena resistir cuando se quebranta el orden constitucional: ese es el derecho y el deber de insurrección”, expresó la diputada.

También, Ortiz condenó el fatalismo de quienes, a su juicio, no ofrecen soluciones a los problemas del país. “El fatalismo no ayuda; casi siempre viene de quienes causan los problemas y luego no ofrecen soluciones. No me dejen sola. No dejen solo al partido Vamos, que está del lado del pueblo no en tiempos de abundancia —como lo estuvo el oficialismo—, sino ahora, cuando más se necesita”, agregó la legisladora.

La demanda de inconstitucionalidad fue presentada tras la aprobación en la Asamblea Legislativa, con 57 votos a favor y dispensa de trámite, de una iniciativa impulsada por la diputada Ana Figueroa, de la bancada de Nuevas Ideas. Esta reforma introduce cambios sustanciales al sistema presidencial, como la ampliación del período presidencial de cinco a seis años, la posibilidad de reelección presidencial indefinida y la eliminación de la segunda vuelta electoral. Según Figueroa, las reformas tienen como objetivo “modernizar el sistema electoral y generar un ahorro significativo al Estado”.