Este producto natural posee propiedades que van más allá de su característico sabor dulce.
ARGENTINA.- La naturaleza siempre ha sido una fuente inagotable de recursos para la humanidad. Uno de esos regalos, sin dudas, es la miel, un producto natural que, además de ser delicioso, ofrece múltiples bondades para el cuerpo humano. Producida por las abejas en sus panales, esta dulce sustancia tiene propiedades que van más allá de su característico sabor.
Uno de los principales beneficios de la miel es que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre. Esto se debe a que contiene fructosa, un tipo de hidrato de carbono que también se encuentra en algunas frutas. La fructosa se almacena principalmente en el hígado y, desde allí, regula los niveles de glucosa que el cuerpo necesita.
En tanto, este producto alimenticio puede ser una excelente fuente de energía para realizar deportes de larga duración debido a sus azúcares de rápida absorción como la glucosa y la fructosa. Esta energía, combinada con otros factores, puede mejorar el rendimiento deportivo.
Por otro lado, la miel es rica en antioxidantes y, en algunos casos, contiene una alta concentración de elementos como flavonoides, fenoles, enzimas y ácidos orgánicos. Los cuales pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y ciertos tipos de cáncer. También puede ayudar a reducir los niveles de triglicéridos y colesterol malo en la sangre.
Según los expertos de Mayo Clinic, “existen alrededor de 320 tipos diferentes de miel, que varían en color, aroma y sabor. La miel está compuesta principalmente por azúcar, así como por una mezcla de aminoácidos, vitaminas, minerales, hierro, cinc y antioxidantes. Además de usarse como edulcorante natural, se usa como antiinflamatorio, antioxidante y agente antibiótico. Las personas suelen usar la miel por vía oral para tratar la tos y, en forma tópica, para tratar quemaduras y favorecer la curación de las heridas”.


