Un doblete y asistencia del futbolista inglés ante un Almería valiente. El Real Madrid fue autoritario en la segunda parte.
EUROPA.- Jude Bellingham perfeccionó su maravillosa carta de presentación como nueva estrella del Real Madrid y exhibió su versión más reluciente en la primera remontada blanca de la temporada.
El Almería compitió muy bien durante una hora de juego, pero sucumbió a la inspiración del centrocampista británico. Con un doblete y la asistencia del gol de la sentencia, con la que invitó a Vinicius a su fiesta en el Power Horse Stadium, la joya inglesa confirmó que ha caído de pie en LaLiga.
Cuando aún no se habían disputado tres minutos de juego, después de una acción de etrategia merengue, Maximiano inició un feroz contraataque que resultó letal. Galopada de Ramazani, centro teledirigido de Robertone y testarazo de Sergio Arribas. El canterano blanco no celebró el tanto, pero tampoco pudo esconder su ilusión en una jugada con la que, además de adelantarse en el marcador, el Almería mostró sin tapujos sus cartas. Los de Vicente Moreno no tenían ninguna duda de la estrategia que querían seguir: cedieron el esférico a su rival y fiaron sus opciones a las transiciones. Los andaluces lo dejaron muy claro desde el primer minuto.
El Madrid necesitó poco tiempo para asentarse en el terreno de juego y buscar el empate. Las conducciones de Bellingham y Vinicius, además de los constantes movimientos de Rodrygo y las llegadas de segunda línea de Kroos y Valverde, fueron decisivas para desarticular el planteamiento defensivo del Almería.
El conjunto visitante encontró espacios y los aprovechó. Se instaló en campo contrario y empató poco después del cuarto de hora de juego. El gol llegó en una acción polémica, en la que Bellingham recogió (con posibles manos) un esférico ‘muerto’ dentro del área y batió a Maximiano con un disparo mordido.
En la reanudación, especialmente a partir de la hora de juego, el Madrid impuso su autoridad. Bellingham aprovechó un extraordinario centro de Kroos para batir a Maximiano en una mala salida del guardameta portugués. El tanto hizo mucho daño a los de Vicente Moreno. El golpe anímico y el desgaste físico derivado del tremendo esfuerzo pasaron factura a los andaluces, que concedieron demasiados espacios y sufrieron para acercarse a Lunin con la misma frecuencia de antes del descanso. Vinicius, que estaba consumando un buen partido pero no conseguía estar acertado en la definición, dictó sentencia con un disparo que se envenenó tras impactar con un defensa rival.
Tras el tercer tanto visitante, el envite no tuvo historia. El Madrid fue muy superior al Almería y contó con varias oportunidades para ampliar su ventaja en el marcador.
Un doblete y asistencia del futbolista inglés ante un Almería valiente. El Real Madrid fue autoritario en la segunda parte.
EUROPA.- Jude Bellingham perfeccionó su maravillosa carta de presentación como nueva estrella del Real Madrid y exhibió su versión más reluciente en la primera remontada blanca de la temporada.
El Almería compitió muy bien durante una hora de juego, pero sucumbió a la inspiración del centrocampista británico. Con un doblete y la asistencia del gol de la sentencia, con la que invitó a Vinicius a su fiesta en el Power Horse Stadium, la joya inglesa confirmó que ha caído de pie en LaLiga.
Cuando aún no se habían disputado tres minutos de juego, después de una acción de etrategia merengue, Maximiano inició un feroz contraataque que resultó letal. Galopada de Ramazani, centro teledirigido de Robertone y testarazo de Sergio Arribas. El canterano blanco no celebró el tanto, pero tampoco pudo esconder su ilusión en una jugada con la que, además de adelantarse en el marcador, el Almería mostró sin tapujos sus cartas. Los de Vicente Moreno no tenían ninguna duda de la estrategia que querían seguir: cedieron el esférico a su rival y fiaron sus opciones a las transiciones. Los andaluces lo dejaron muy claro desde el primer minuto.
El Madrid necesitó poco tiempo para asentarse en el terreno de juego y buscar el empate. Las conducciones de Bellingham y Vinicius, además de los constantes movimientos de Rodrygo y las llegadas de segunda línea de Kroos y Valverde, fueron decisivas para desarticular el planteamiento defensivo del Almería.
El conjunto visitante encontró espacios y los aprovechó. Se instaló en campo contrario y empató poco después del cuarto de hora de juego. El gol llegó en una acción polémica, en la que Bellingham recogió (con posibles manos) un esférico ‘muerto’ dentro del área y batió a Maximiano con un disparo mordido.
En la reanudación, especialmente a partir de la hora de juego, el Madrid impuso su autoridad. Bellingham aprovechó un extraordinario centro de Kroos para batir a Maximiano en una mala salida del guardameta portugués. El tanto hizo mucho daño a los de Vicente Moreno. El golpe anímico y el desgaste físico derivado del tremendo esfuerzo pasaron factura a los andaluces, que concedieron demasiados espacios y sufrieron para acercarse a Lunin con la misma frecuencia de antes del descanso. Vinicius, que estaba consumando un buen partido pero no conseguía estar acertado en la definición, dictó sentencia con un disparo que se envenenó tras impactar con un defensa rival.
Tras el tercer tanto visitante, el envite no tuvo historia. El Madrid fue muy superior al Almería y contó con varias oportunidades para ampliar su ventaja en el marcador.



