En Costa Rica aprueban en primer debate el proyecto de reforma del Código del Trabajo, que actualiza las jornadas laborales excepcionales


Consiste en cuatro días por semana de trabajo y tres de descanso si el horario es diurno y tres días laborados por cuatro de descanso si el trabajador tiene el horario nocturno.

COSTA RICA.- Después de una última discusión que tomó casi tres meses en el plenario legislativo, el Congreso de Costa Rica aprobó en primer debate el proyecto de ley 21.182 de reforma del Código del Trabajo, que plantea modificar el horario de trabajo del sector privado.

La iniciativa, que ha sufrido varias modificaciones, llegó a la Comisión de Asuntos Hacendarios por primera vez en diciembre de 2018 y desde esa fecha inició un largo camino en el Congreso, hasta que en 2022 recibió el apoyo del gobierno del presidente Rodrigo Chaves.


El nuevo proyecto de jornada laboral —también denominada excepcional ampliada— consiste en cuatro días por semana de trabajo y tres de descanso si el horario es diurno y tres días laborados por cuatro de descanso si el trabajador tiene el horario nocturno. Ambas jornadas serán de 12 horas, con un tiempo efectivo de trabajo de 10 horas y media, porque incluyen hora y media de descanso.


Al finalizar la votación, la diputada oficialista Pilar Cisneros expresó que estaba complacida porque la iniciativa le permitirá a la gente que lo desea, optar por las jornadas. Dijo que se trata de jornadas excepcionales, porque más del 95% de los trabajadores del país se quedarán como están. Agregó que la decisión atraerá a empresas multinacionales que buscan “invertir con trabajos de calidad y muy bien pagados y muchos de ellos en las zonas rurales de Costa Rica”.


La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) expresó en un comunicado de prensa que la aprobación en primer debate representa un impulso a la competitividad del país, la atracción de inversión extranjera y la reactivación económica. Sostiene que la nueva jornada es voluntaria y facilita un período de tres meses de prueba donde el trabajador puede solicitar “no continuar bajo el nuevo horario; sin que esto implique un motivo de despido por parte del patrono”, indicó la organización.

Sin embargo, legisladores que votaron en contra de la iniciativa insisten en que es un retroceso en los derechos laborales.