Ricardo Navarro señaló que urbanizar la zona aumentará las inundaciones y afectará a toda la población, y pidió reconsiderar el proyecto.
EL SALVADOR.- El presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), Ricardo Navarro, expresó su preocupación en el programa Las Cosas Como Son sobre la posible construcción del nuevo Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) en la Finca El Espino, una de las últimas áreas naturales del Área Metropolitana de San Salvador.
“La finca El Espino es el último pulmón que le queda al área metropolitana”, advirtió Navarro, quien recordó que anteriormente el terreno sumaba más de 1,100 manzanas, pero ha sido reducido por la urbanización, especialmente a partir de la construcción de la carretera Jerusalén.
Navarro recalcó que buena parte de la finca fue adquirida por el Estado en 1993 bajo el gobierno de Alfredo Cristiani, con recursos públicos provenientes de bonos estatales, con el objetivo de preservar el área como zona protegida.”“Nosotros veníamos luchando para que no se destruyera la finca El Espino”, afirmó. Aclaró que la oposición de organizaciones ambientalistas a proyectos como el parque Los Pericos no era contra la creación del parque en sí, sino contra su uso como “punta de lanza para un proyecto urbanizador”.
Para Navarro, la tala de árboles en esta zona contribuye directamente al agravamiento de desastres naturales. “Si usted tala una parte más, lo que antes caía de agua y entraba al subsuelo, hoy agarra cuesta abajo”, dijo, recordando que urbanizaciones como Ciudad Merliot impiden la absorción del agua lluvia, lo que ha provocado inundaciones graves como la de la colonia Málaga hace varios años, donde murieron al menos 32 personas.
“No se trata solo de los que están cerca”, insistió, “cuando hay una emergencia, el gobierno tiene que movilizar recursos, y eso afecta a toda la población. El dinero que se usa para eso ya no se usa para otras necesidades, como tapar un bache frente a su casa”.
Navarro también cuestionó la decisión de construir el nuevo CIFCO justo en una zona ambientalmente crítica. “¿Por qué, si van a hacer ese estadio ahí, por qué no hacen ahí el estadio y el CIFCO? Pegadito”, sugirió, refiriéndose a otras opciones de localización. “En un momento del año se hacen partidos y torneos, en otro se hacen ferias. Cuestión de organizarse”, añadió el defensor ambiental.
Recordó que incluso se han propuesto otras alternativas por parte de diputadas como Marcela Villatoro y Claudia Ortiz, y se ha mencionado el uso de terrenos como el antiguo zoológico nacional. “Hay que buscarlas”, dijo, en referencia a zonas que podrían tener un menor impacto ambiental.
Finalmente, Navarro dejó claro que aún hay margen para reconsiderar la decisión: “Parece ser que la suerte respecto al terreno donde se va a construir el CIFCO está echada, pero el presidente puede decir: mire, mejor cambio de opinión”.



