La arremetida del Gobierno republicano contra programas legales como el ‘parole’ humanitario y el TPS hace que cientos se queden sin permisos de trabajo.
ESTADOS UNIDOS.- Cientos de trabajadores inmigrantes en una planta empacadora de carne en Iowa han perdido sus empleos y enfrentan el riesgo de ser deportados después de que sus permisos de trabajo —condicionados por su estatus migratorio— fueran revocados por el Gobierno de Donald Trump en su arremetida contra programas de inmigración legal.
Más de 200 empleados en una planta de producción de cerdo de JBS en la ciudad de Ottumwa comenzaron a recibir cartas de despido hace seis semanas y a tener reuniones individuales con su empleador, según el alcalde de Ottumwa, Rick Johnson, y Brian Ulin, portavoz United Food & Commercial Workers Local 230, que representa a los trabajadores de JBS en Ottumwa.
En las reuniones, JBS les dijo a los empleados afectados que su “estatus estaba siendo rechazado” por el sistema de verificación de la empresa, declaró Ulin a NBC News el martes. “Decía que ya no eran elegibles para trabajar en Estados Unidos”.
Muchos de los empleados perdieron su estatus migratorio legal y, por lo tanto, sus autorizaciones de trabajo, tras la decisión de la Administración Trump de poner fin a programas como el parole humanitario para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, así como al Estatus de Protección Temporal (TPS), según el alcalde, Ulin, y Paulina Ocegueda, vicepresidenta de LULAC en Ottumwa, la organización de derechos civiles hispana más antigua del país.
Esos programas otorgaban estatus legal temporal a inmigrantes elegibles de ciertos países que habían sido víctimas de desastres naturales o crisis políticas.
“Ellos vinieron legalmente y estaban haciendo las cosas de la manera correcta”, dijo Ocegueda a NBC News.
La Administración Trump ha sostenido que el parole humanitario y el TPS son de carácter temporal y que han permitido la entrada de demasiados inmigrantes al país.
“El presidente Trump está haciendo cumplir la ley federal de inmigración y cumpliendo su promesa al pueblo estadounidense de poner fin al abuso de programas temporales, como el TPS y el CHNV, que nunca fueron concebidos como un camino hacia el estatus o la ciudadanía permanentes”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, en un comunicado a NBC News.
“Bajo la Administración Biden, programas como el CHNV fueron abusados para admitir a cientos de miles de extranjeros ilegales que no contaron con las revisiones suficientes”, agregó Jackson, señalando que “no hay escasez de cerebros y mano de obra estadounidenses que hagan crecer nuestra fuerza laboral”.
“Un momento aterrador”
Ocegueda dijo que LULAC ha estado reuniéndose con empleados que están perdiendo sus empleos y permisos de trabajo, quienes ahora están teniendo dificultades para costear la renta y alimentar a sus hijos.
“Es un momento muy aterrador para ellos”, afirmó Ocegueda. “Solo intentamos asegurarnos de que nuestra comunidad no tenga miedo, y de que encuentren los recursos adecuados”.
Nikki Richardson, directora de comunicaciones de JBS, dijo en un correo electrónico a NBC News el martes por la noche que la empresa está “enfocada en contratar a miembros del equipo que estén legalmente autorizados para trabajar en Estados Unidos y continuará siguiendo las directrices que nos proporciona el gobierno estadounidense”.
“Si esas directrices cambian, actuaremos en consecuencia. Estamos comunicando a cualquier empleado afectado que, si su estatus cambia o tienen documentación diferente que presentar, son elegibles para la reincorporación y/o recontratación”, dijo Richardson.
La planta empacadora de carne afectada en Ottumwa es el mayor empleador de la ciudad, según Ocegueda y Ulin.
“La gente tiene que despertar. La gente tiene que darse cuenta de cuánto nos va a afectar esto a todos. Estamos jugando con la vida de las personas ahora mismo”, dijo Ocegueda.
Durante una reunión del Concejo Municipal el 15 de julio, Johnson afirmó: “JBS ha estado emitiendo 200 avisos a personas de Haití, Cuba, Guatemala y Nicaragua. Estas personas tienen visas de trabajo, pero han sido revocadas y la Corte Suprema ha ratificado esas revocaciones”.
“Cuando la gente recibe estas cartas, tengo entendido que JBS se reúne con cada una de estas familias de manera individual. Su empleo en JBS termina de inmediato y tienen que salir del país de inmediato”, continuó el alcalde.
Aunque los recursos son limitados, Ulin dijo que el sindicato está intentando ayudar a los miembros afectados con asistencia legal.
Algunos de los empleados eran relativamente nuevos y otros habían trabajado para JBS durante mucho tiempo, explicó Ulin. Los describió como “personas decentes y trabajadoras” que “solo intentan mejorar sus vidas”.
“No están siendo tratados con justicia. Hicieron todo bien. Hicieron lo que se les dijo que hicieran. Siguieron el procedimiento”, dijo Ulin. “Pero por culpa de algún rollo político… quedaron atrapados en el medio”.
También señaló que estos son los mismos trabajadores de plantas de carne que la primera Administración de Trump consideró trabajadores esenciales durante la pandemia del COVID-19.
“Todos los que trabajaban en esa planta, algunos de ellos entre los despedidos, dieron el paso al frente voluntaria y orgullosamente para poner comida en la mesa durante un momento de crisis”, dijo Ulin. “Cinco años después, debido a un asunto político de inmigración, ya no son lo suficientemente buenos para trabajar aquí. Eso me causa ruido”.
Según Richardson, las “instalaciones de JBS están operando con normalidad” y los “niveles de producción se mantienen sin cambios”.
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