El presidente propone aplicar ejecuciones en la capital federal, donde la pena capital fue abolida en 1981, en el marco de su ofensiva contra la delincuencia y con un despliegue masivo de tropas y agentes federales en las calles.
(AGENCIAS).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este martes que su Gobierno pedirá la pena de muerte para todo aquel que comenta un asesinato en Washington. Esta idea del republicano forma parte de su plan para acabar con el crimen en la capital. “Si una persona asesina a alguien en la capital, pena de muerte”, ha aseverado durante la séptima reunión de su Gabinete.
Según el mandatario, esta “es una medida de prevención muy fuerte”, pero ha asegurado que toda su Administración está de acuerdo. “No sé si estamos preparados para esto en este país. Pero no tenemos otra opción”, ha justificado.
El presidente ha avanzado esta nueva parte de su estrategia con la que busca acabar con lo que él considera una criminalidad desbocada en la capital estadounidense, donde el nivel de delitos, pese a ser alto, está en su punto más bajo de los últimos 30 años.
El pasado 11 de agosto, Trump tomó el control de la seguridad de Washington, por 30 días inicialmente, amparándose en la ley que permite intervenir la autoridad de la ciudad justificando que existe una “emergencia” por la alta criminalidad.
Además de los 800 miembros de la Guardia de Washington activados, seis Estados gobernados por republicanos (Virginia Occidental, Carolina del Sur, Ohio, Misisipi, Luisiana y Tennessee) han decidido enviar más efectivos. Tras su llegada, el número asciende a unos 2.000 miembros solo de la Guardia Nacional. También patrullan en la ciudad la Policía Metropolitana y agentes federales del FBI, la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Según ha explicado este martes la fiscal general, Pam Bondi, ya se han arrestado 1.094 personas en Washington y se han requisado 115 armas ilegales. Activistas y organizaciones han denunciado que las agencias federales están aprovechando esta supuesta guerra contra el crimen para detener a migrantes indocumentados.
Tomado de El País
