Tribunales imponen 28 y 22 años de prisión a agresores de menores en San Salvador y Santa Tecla


En uno de los casos la víctima resultó embarazada.

EL SALVADOR. – Dos sujetos acusados de cometer agresiones sexuales contra menores de edad fueron condenados a cumplir abultadas penas de prisión tras ser declarados culpables por tribunales de sentencia en San Salvador y Santa Tecla, según confirmaron fuentes judiciales.

En el primer caso, el Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador impuso una condena de 28 años de cárcel a José Ángel Morales Reyes, tras demostrarse que se aprovechó del vínculo de confianza que mantenía con la familia de la víctima para abusar sexualmente de ella de manera continuada durante un período de nueve años. Morales Reyes amenazaba constantemente a la menor para evitar que rompiera el silencio; sin embargo, la víctima logró alertar a un familiar, lo que permitió interponer la denuncia ante las autoridades de justicia.

Por su parte, el Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla condenó a 22 años de prisión y al pago de responsabilidad civil a A. E. M. G., de 27 años, por el delito de violación en menor o incapaz en su modalidad agravada.

Los hechos ocurrieron en diciembre de 2024 en el distrito de Colón, departamento de La Libertad Oeste, cuando el imputado interceptó en la vía pública a la víctima, de 13 años, mientras ella caminaba hacia un centro de cómputo. El sujeto la privó de libertad subiéndola por la fuerza a su vehículo y la trasladó hacia un predio baldío donde cometió el delito, amenazándola posteriormente para que no revelara lo sucedido.

La investigación en este segundo caso inició en marzo de 2025, luego de una notificación emitida por el Hospital Nacional San Rafael de Santa Tecla, donde una evaluación médica confirmó el embarazo de la menor. Durante la vista pública, la sede judicial valoró la prueba pericial obtenida mediante la declaración de la menor en cámara Gesell, peritajes psicológicos y una prueba científica de ADN que estableció formalmente el vínculo genético entre el agresor y la hija de la víctima.