Presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, está bajo investigación por presunta interferencia en el resultado de una carrera de F1


Según la BBC, Ben Sulayem presionó para que le quitaran una sanción a Alonso en el GP de Arabia 2023.

ARABIA SAUDÍ.- El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Mohammed Ben Sulayem, está siendo investigado por haber supuestamente intentado revocar una sanción que recibió Fernando Alonso en el Gran Premio de Arabia Saudí 2023, según informa la BBC en su página web.

El caso está en manos del Comité de Ética de la FIA, que tardará entre cuatro y seis semanas en emitir un informe, añade el medio británico. De momento, ni la federación ni Ben Sulayem se han pronunciado públicamente.

Según los hechos denunciados, Ben Sulayem llamó a uno de sus vicepresidente, el jeque Abdullah bin Hamas bin Isa Al Khalifa para pedirle que le quitaran la sanción de diez segundos que había recibido Alonso. Bin Isa Al Khalifa estaba aquel fin de semana en Arabia Saudí.
El español de Aston Martín había sido penalizado con diez segundos debido a que uno de sus mecánicos tocó su bólido en el pit lane mientras cumplía una sanción anterior de cinco segundos. Alonso cruzó la meta en tercer lugar, pero con los diez segundos bajó al cuarto puesto.

Sin embargo, Aston Martín reclamó ante la FIA y presentó vídeos de siete casos diferentes en los que otros competidores vivieron situaciones similares a las del piloto asturiano. Unas horas después, la FIA revocó su decisión y devolvió a Alonso al tercer cajón del podio.

Todo comenzó cuando después de la vuelta de formación de la parrilla, todos los pilotos se colocaron bien en sus casillas de salida menos uno: Fernando Alonso. El bicampeón del mundo español situó su Aston Martin AMR23 con buena parte de sus ruedas izquierdas fuera de la línea lateral blanca de ese lado. Pese a que los ojos estaban puestos en su arrancada y en cómo pasó a Checo Pérez en la primera curva, tras una salida estelar, los comisarios de la FIA anotaron el incidente de manera inmediata. Una vuelta después comunicaron la investigación, y a los tres minutos de darse la salida, Alonso recibió una penalización de cinco segundos por incumplir el artículo 48.1 c) del reglamento deportivo. El equipo se lo comunicó a Alonso y este respondió con un simple «Recibido», consciente de su propio error.

Después, Alonso aprovechó la salida de un safety car a pista, para realizar una parada. El asturiano tenía que estar los primeros cinco segundos neumáticos. Pero en unas imágenes que trascendieron tras la carrera, se vio cómo el mecánico encargado de levantar la trasera del monoplaza con un gato manual toca aparentemente la trasera del AMR23. No solo eso, sino que parece que incluso lo llega a levantar ligeramente.

Todo esto no se supo hasta las últimas vueltas, cuando desde el muro de boxes le dijeron a George Russell que apretase y que intentase reducir a menos de cinco segundos su desventaja con Alonso, tercero en ese momento. La respuesta de Aston Martin no se hizo esperar y le indicaron.

La sanción llegó cuatro horas después Esta segunda infracción, que se produjo 30 minutos después de la primera, no tuvo explicación oficial hasta las 00.36 hora local, cuatro horas después.

Según el comunicado de la FIA «se acordó con los equipos que ninguna parte del coche podía tocarse mientras se cumplía una sanción» y por eso se impuso la segunda penalización de 10 segundos, pese a que «el artículo 54.4e) da la potestad a los comisarios de descalificar al coche que no cumpla con el artículo 54.4c)». Pero «dado que no se trabajó en él mientras estaba parado, se consideró que una descalificación sería demasiado dura».

Aston Martín activó entonces su derecho a reclamar y fue cuando presentó los vídeos. Un rato después, la FIA comunicó a los equipos la revocación de la sanción y Alonso recuperó su podio número 100.