El presidente de la Asamblea afirmó que las reformas constitucionales están destinadas a impedir la participación de personas y organizaciones señaladas por el Gobierno como “golpistas”.
NICARAGUA.- El presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, aseguró este miércoles que sí se realizarán elecciones en el país, pero bajo un nuevo marco constitucional que, según dijo, impedirá la injerencia extranjera y la participación de quienes el Gobierno considera “golpistas” o “traidores a la patria”.
Las declaraciones se producen luego de que el Parlamento anunciara un plan de reformas a la Constitución y otras leyes, y tras la polémica generada por las palabras del copresidente Daniel Ortega, quien afirmó el pasado domingo que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para que la oposición intente llegar al poder.
Porras aclaró que Ortega se refería a que “no volverán a existir elecciones controladas por intereses imperialistas”, y sostuvo que el objetivo de las reformas es blindar el proceso electoral de cualquier influencia extranjera.
“No podemos aceptar elecciones donde participen golpistas, traidores a la patria, partidos u organismos financiados con dinero extranjero”, declaró el presidente del Parlamento.
El funcionario explicó que las modificaciones constitucionales impedirán la participación política de personas y organizaciones señaladas por el Ejecutivo, que en los últimos años ha declarado “traidores a la patria” y retirado la nacionalidad a 452 nicaragüenses, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, así como los obispos Rolando Álvarez y Silvio Báez.
Asimismo, Porras insistió en que las futuras elecciones serán organizadas únicamente por los nicaragüenses, sin la participación o supervisión de gobiernos u organismos internacionales.
Las declaraciones han generado reacciones internacionales. Costa Rica, Guatemala y Panamá expresaron su preocupación, mientras que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó a la comunidad internacional a mantener la presión sobre el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al considerar que socava los principios democráticos en la región.
Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 y ha sido señalado por diversos organismos internacionales de fraude electoral, persecución política y eliminación de la competencia opositora en los procesos electorales.
EFE



