Papa León XIV denuncia una “economía distorsionada” que trata al ser humano como mercancía en su primera Navidad


El papa denunció durante la misa del Gallo que una “economía distorsionada” trata al ser humano como mercancía y llamó a recuperar la dignidad de la persona a la luz del nacimiento de Jesús.

VATICANO.- En la homilía de la misa del Gallo de su primera Navidad como pontífice, el papa León XIV lamentó que “una economía distorsionada induce a tratar a los hombres como mercancía”, al reflexionar sobre el sentido del nacimiento de Jesús ante unos 6,000 fieles reunidos en la basílica de San Pedro.

Durante la celebración, el papa estadounidense —Robert Prevost— subrayó que Dios quiso revelarse al hombre “como hombre”, para devolverle su verdadera dignidad, recordando que el proyecto divino es un plan de amor iniciado desde la creación del mundo. En ese contexto, citó palabras de Benedicto XVI para advertir que cuando se oscurece esta verdad “no queda espacio para los otros, para los niños, los pobres y los extranjeros”.

León XIV afirmó que no se puede separar la acogida de Dios de la acogida al prójimo. “En la tierra no hay espacio para Dios si no hay espacio para el hombre; no acoger a uno significa rechazar al otro”, expresó, destacando que el nacimiento de Jesús es una historia de amor que involucra a toda la humanidad.

El pontífice explicó que Dios responde al dolor y a la violencia del mundo enviando a un niño indefenso como palabra de esperanza y luz de salvación. “Mientras el hombre quiere convertirse en Dios para dominar al prójimo, Dios quiere convertirse en hombre para liberarnos de toda esclavitud”, añadió.

En su mensaje, León XIV resaltó que la Navidad es fiesta de la fe, la caridad y la esperanza. “Es fe, porque Dios se hace hombre; es caridad, porque el don del Hijo se realiza en la entrega fraterna; y es esperanza, porque el niño Jesús nos convierte en mensajeros de paz”, concluyó.

Antes de la misa, el papa sorprendió al salir a la plaza de San Pedro para saludar a unos 5,000 fieles que, pese a la lluvia, siguieron la celebración desde pantallas gigantes. Agradeció en inglés e italiano la valentía de quienes permanecieron allí y los animó a celebrar el nacimiento del niño Jesús, “que nos trae la paz y el amor de Dios”.

León XIV volverá a asomarse este miércoles al balcón central de la basílica de San Pedro para dirigir su mensaje de Navidad e impartir la tradicional bendición Urbi et Orbi.

Con información de EFE