Panamá condena incautación de buque por Irán en el estrecho de Ormuz y advierte escalada


La cancillería panameña calificó el hecho como un “grave atentado” a la seguridad marítima, mientras Irán asegura que las embarcaciones operaban sin permisos.

PANAMÁ.- Panamá condenó este miércoles la incautación “ilegal” de un buque de bandera panameña por parte de Irán en el estrecho de Ormuz, calificándola como un “grave atentado contra la seguridad marítima” y una acción contraria al derecho internacional.

En un comunicado oficial, la cancillería del país centroamericano señaló que el buque MSC-Francesca, de propietarios italianos, fue interceptado y trasladado por la fuerza a aguas territoriales iraníes mientras transitaba por la zona. Panamá, que cuenta con la mayor flota mercante del mundo, expresó su rechazo enérgico a este tipo de acciones.

“Representan una escalada innecesaria”, subrayó la nota, en momentos en que la comunidad internacional insiste en mantener el estrecho abierto a la navegación sin amenazas.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní informó que dos embarcaciones, el ‘MSC-Francesca’ y el ‘Epaminodes’, fueron incautadas por supuestamente operar sin permisos y manipular sus sistemas de navegación, lo que —según Teherán— ponía en riesgo la seguridad en la zona.

Las autoridades iraníes defendieron la medida como una respuesta a la “alteración del orden” en el estrecho de Ormuz, considerado una ruta clave para el comercio energético global, y reiteraron que su seguridad es una “línea roja”.

Sin embargo, desde Grecia se indicó que el buque ‘Epaminodes’ fue atacado, pero no capturado, lo que añade incertidumbre sobre lo ocurrido.

Estos hechos se producen en un contexto de tensión internacional, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una tregua indefinida con Irán, aunque manteniendo un bloqueo naval que Teherán considera una violación del acuerdo.

La situación eleva la preocupación global por la seguridad en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, en medio de un frágil escenario diplomático entre Washington y Teherán.

EFE