Nuevo primer ministro británico Keir Stamer promete «reconstruir» el Reino Unido


Starmer ha prometido ser el agente de cambio que el Reino Unido necesita. Ha prometido hacer crecer la economía del país reformando las leyes de planificación e invirtiendo en una nueva estrategia industrial.

REINO UNIDO.- El nuevo primer ministro laborista Keir Starmer prometió este viernes en su primer discurso desde la residencia oficial de Downing Street que su gobierno trabajará de inmediato para «reconstruir» el país.

«El trabajo para el cambio comienza de inmediato. Pero no tengan ninguna duda, reconstruiremos el Reino Unido», dijo tras la aplastante victoria laborista en las legislativas que puso fin a 14 años de gobierno conservador.

Al comenzar esta campaña electoral, estaba claro que el Reino Unido estaba pidiendo a gritos un cambio después de 14 años de gobierno conservador que vio recortes en el gasto público, servicios públicos al límite, el caos del Brexit, una crisis del costo de vida y un primer ministro en ejercicio multado por la policía mientras estaba en el cargo por primera vez en la historia.

Starmer ha prometido ser el agente de cambio que el Reino Unido necesita. Ha prometido hacer crecer la economía del país reformando las leyes de planificación e invirtiendo en una nueva estrategia industrial. Ha dicho que creará un fondo de riqueza nacional con £ 7.300 millones (US$ 9.300 millones) de dinero público que ayudará a pagar la transición a cero emisiones netas.

¿Quién es Keir Starmer?

En teoría, Starmer, de 61 años, parece una figura clásica del establishment.

Alguna vez fue un destacado abogado de derechos humanos, pero en 2008 se convirtió en Director del Ministerio Público (DPP), dirigiendo el Servicio de Fiscalía de la Corona de Inglaterra y Gales, un trabajo de alto perfil por el que fue nombrado caballero, lo que lo convirtió en el primer líder laborista en ingresar al poder con el prefijo Sir a su nombre.

Starmer, sin embargo, -según los estándares de los líderes políticos modernos- tiene orígenes relativamente humildes.