EL SALVADOR.- El nominado por el presidente Donald Trump para ocupar la embajada de Estados Unidos en El Salvador, Mark Abreu, destacó este jueves ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado los avances que afirmó ha experimentado el país centroamericano en materia de seguridad y planteó profundizar la cooperación bilateral en ese ámbito.
Durante la audiencia de confirmación, Abreu dijo que hace una década El Salvador era la “capital mundial de los asesinatos” y que actualmente es uno de los países más seguros del hemisferio occidental. Consideró que la relación estratégica entre ambos países cumple con los objetivos de la política exterior de Trump de hacer a Estados Unidos “más fuerte, seguro y próspero”.
En ese sentido, Abreu expresó que, si es confirmado, trabajará con el Congreso estadounidense y las autoridades salvadoreñas, respetando la soberanía de El Salvador y buscando consolidar los avances alcanzados en materia de seguridad. También planteó aprovechar ese resultado para establecer un modelo que pueda seguir el resto de Centroamérica.
El nominado sostuvo además que la prosperidad de El Salvador puede contribuir a reducir la migración hacia Estados Unidos al generar oportunidades dentro del país. Asimismo, afirmó que la prosperidad construida entre ambas naciones podría atraer más inversión estadounidense.
“La prosperidad que construyamos juntos atraerá aún más inversión estadounidense y generará una prosperidad duradera para ambas naciones”, declaró.
Durante la audiencia, los senadores demócratas Tim Kaine y Chris Van Hollen cuestionaron a Abreu sobre denuncias de violaciones de derechos humanos en El Salvador, las condiciones de los privados de libertad en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) y la situación de los salvadoreños amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos.
Ante esos cuestionamientos, Abreu se comprometió a tomar “muy en serio” las denuncias de abusos contra los derechos humanos si es confirmado. Dijo que facultará a su equipo para investigar los hechos y reportarlos al Congreso y al comité en el informe anual de Derechos Humanos, “como lo establece la ley”.
En el caso del TPS, Abreu señaló que la decisión corresponde al Departamento de Seguridad Nacional y a su titular. Añadió que, si es confirmado como embajador, buscará que la misión estadounidense apoye el retorno a El Salvador y fortalezca la coordinación con las instituciones del país centroamericano.
Finalmente, Abreu dijo que, si es confirmado, dará una “nueva mirada” a los casos planteados por los demócratas una vez que llegue a El Salvador. También afirmó que, si se determina que existen personas detenidas injustamente, facultará a su equipo para hacer “todo lo que esté a nuestro alcance para liberarlas”.
Con información de medios internacionales.



