Ministro Alabi advierte incremento de casos de influenza tipo A ante el periodo lluvioso


Los virus de la influenza se propagan de persona a persona, principalmente mediante la tos y el estornudo de las personas infectadas.

EL SALVADOR.- El ministro de Salud, Francisco Alabi, informó que el «principal» virus respiratorio circulante actualmente en el territorio salvadoreño es la influenza tipo A.

«Muy importante de tenerlo en consideración, no solo porque estamos en un periodo lluvioso, sino porque tradicionalmente en la época de el año en la que estamos es cuando se presenta un incremento en la elevación de las enfermedades respiratorios», sostuvo el ministro Alabi.

Sin embargo, Alabi afirmó que El Salvador se encuentra en el parámetro de corredor epidemiológico «en una zona de seguridad» con relación a las enfermedades respiratorias.

Los virus de la influenza se clasifican en tres grupos: A, B y C. Los virus de la Influenza del grupo A y B son los que causan epidemias en humanos. Los virus A son también categorizados en subtipos en base a dos antígenos superficiales: la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). El desarrollo de variantes antigénicas mediante un proceso llamado desviación antigénica es la base virológica para las epidemias estacionales de influenza, según la OPS.

Signos y síntomas clínicos
Los virus de la influenza se propagan de persona a persona, principalmente mediante la tos y el estornudo de las personas infectadas. El período de incubación es de 1 a 4 días, con un promedio de 2 días. Las personas pueden ser infecciosas a partir de los primeros síntomas hasta aproximadamente 5 días después de la aparición de la enfermedad; los niños pueden ser infecciosos durante un período más largo, así lo informa la OPS.

La influenza no complicada se caracteriza por la aparición abrupta de signos y síntomas generales y respiratorios (ejemplo: fiebre, mialgia, cefalea, malestar general grave, tos no productiva, dolor de garganta y rinitis). La sintomatología desaparece después de varios días para la mayoría de las personas, aunque la tos y el malestar general puedan persistir durante más de 2 semanas. En algunas personas, la enfermedad puede exacerbar trastornos médicos subyacentes (por ejemplo, enfermedad pulmonar o cardíaca), o conducir a la neumonía bacteriana secundaria o neumonía viral por influenza, indica la OPS.