“El encadenamiento económico que se viene a nuestro país será impresionante”, afirmó el diputado de Nuevas Ideas, William Soriano.
EL SALVADOR.- Los diputados aprobaron las Disposiciones Especiales para la Promoción y el Otorgamiento de Incentivo Fiscal para el Fomento del Desarrollo de Proyectos Inmobiliarios de Altura con el objetivo de exonerar de impuestos por 15 años a inversionistas que construyan edificios con al menos 35 pisos.
La normativa se enfoca en cuatro puntos, sobre la ganancia del capital, sobre la renta, sobre las redenciones y sobre el pago a cuentas. También, contempla las edificaciones nuevas de 35 pisos o más (750 metros cuadrados hacia arriba), explicó el director del Consejo de Alcaldes y Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS), Luis Rodríguez, quien fue recibido por los políticos para el estudio de la norma.
En concreto, los políticos buscan crear los parámetros para promover la ejecución de inversiones y actividades económicas en proyectos de construcción o edificación de bienes inmuebles con el objetivo de otorgar un incentivo fiscal en materia de impuesto sobre la renta a beneficio del país.
“Entramos en la categoría de rascacielos, cosa que el país no tiene“, afirmó Rodríguez. Asimismo, se incluye la construcción de residenciales, comerciales, turísticos y servicios varios que podrán ejecutar inversionistas nacionales y extranjeros.
¿Cuáles son los beneficios de los rascacielos de 35 pisos?, según el director Rodríguez.
Ahorro del 94 % del suelo. (15 mil metros cuadrados).
Aprovechamiento del espacio.
Eficiencia energética.
Menos impacto ambiental.
Redice el tráfico.
Mejora el acceso a los servicios.
Mejora la calidad de vida en todos sus aspectos.
Innovaciones arquitectónicas.
Generación de empleos.
Ejemplo de la organización de un rascacielos de 35 pisos o más:

Rodríguez aseguró que en los proyectos que se ha trabajado, se podría construir torres que tendrían un costo promedio de entre $350 millones y $400 millones. “Podría haber de mil millones de dólares, ¿por qué no?”, dijo el director de la OPAMSS.
El diputado William Soriano aseguró que “los rascacielos en El Salvador serán una realidad” debido a que, el país “entra a una nueva etapa de desarrollo inmobiliario de altura”.
Seguidamente, Soriano dijo que “el encadenamiento económico que se viene a nuestro país será impresionante”.
“Como OPAMSS lo vemos muy bien, lo vemos sumamente atractivo, optimiza el espacio, da mejores niveles de rentabilidad para este tipo de proyectos, da una visión de país hacia donde queremos ir, y como institución estamos listos para sumirlo”, concluyó Rodríguez.
Previo a la aprobación, la diputada de Vamos, Claudia Ortiz propuso que los inversores beneficiados construyeran vivienda social para compensar la exoneración. Nuevas Ideas y aliados no apoyaron la iniciativa.
“Esta apuesta por incentivar la construcción en vertical, es una apuesta interesante que podría generar importantes oportunidades para nuestro país, para fuentes de empleo, pero desde nuestro punto de vista, es una apuesta que estaría incompleta si estos incentivos a inversionistas no se acompañan de incentivos para que también, la empresa privada construya proyectos de vivienda accesible por ejemplo, menor a $25 mil de precios de mercado”, sostuvo Ortiz.
Esta era la pruesta:

