La Corte Suprema pide a Trump “facilitar” el regreso a EEUU del salvadoreño enviado “por error” al CECOT


Kilmar Abrego García fue, enviado a la megacárcel Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en su país natal por un “error administrativo”.

ESTADOS UNIDOS.- El Tribunal Supremo estadounidense pidió este jueves a la Administración de Donald Trump “facilitar” la vuelta a Estados Unidos de El Salvador Kilmar Abrego García, enviado a la megacárcel Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en su país natal por un “error administrativo”.

Se trata del caso de Kilmar Ábrego García, ciudadano salvadoreño que contaba con una orden judicial de inmigración que impedía su deportación a su país natal por temor a ser perseguido por las pandillas locales.

Previamente, la jueza federal de distrito Paula Xinis había ordenado su regreso antes de la medianoche del pasado lunes. El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, postergó dicha fecha límite para que el máximo tribunal tuviera tiempo de evaluar el asunto.

El plazo ya venció y los magistrados mantuvieron la parte de la orden judicial que pide “facilitar” el regreso de Ábrego García. Al mismo tiempo le urgieron a la magistrada que aclare el término “concretar” que incluyó su orden al gobierno, para garantizar que no interfiera con las facultades del Poder Ejecutivo en materia de asuntos exteriores, dado que Ábrego García se encuentra detenido en el extranjero.

“La orden exige debidamente al gobierno que ‘facilite’ la liberación de Ábrego García en El Salvador y que garantice que su caso se gestione como se habría hecho de no haber sido enviado indebidamente a El Salvador”, declaró este jueves la Corte Suprema.

Los jueces liberales del tribunal afirmaron que el gobierno debería haberse dado prisa en corregir “su flagrante error” y que estaba “claramente equivocado” al sugerir que no podía traerlo de vuelta a casa.

“El argumento del gobierno, además, implica que podría deportar y encarcelar a cualquier persona, incluidos ciudadanos estadounidenses, sin consecuencias legales, siempre que lo haga antes de que pueda intervenir un tribunal”, escribió la jueza Sonia Sotomayor, acompañada por sus otras dos colegas de corte liberal.

El gobierno de Trump ha reconocido que la deportación había sido un “error administrativo”, pero que ya no podían traerlo de vuelta porque estaba bajo custodia de El Salvador.

A pesar de reconocer el error, voceros de la Casa Blanca han alegado —sin evidencias— que Ábrego tiene vínculos con la pandilla MS-13, aunque nunca ha sido acusado ni condenado por ningún delito.

Sus abogados y familiares afirmaron que no hay pruebas de que perteneciera a dicha pandilla y aseguraron que dicho señalamiento está basado en la declaración de un informante confidencial que dijo que el salvadoreño había sido pandillero en Nueva York.